Un agresivo cortejo, un anuncio de compromiso y una ruptura brutal: Elon Musk sembró la duda con avances y retrocesos durante tres meses en torno a la posible apropiación de Twitter que, finalmente, fue cancelada este viernes por el magnate.

– La compra de acciones –

El 4 de abril, Elon Musk revela en un documento presentado ante la SEC, el regulador bursátil estadounidense, que había adquirido cerca de 73,5 millones de acciones ordinarias de Twitter, el 9,2% del valor de mercado de la empresa.



Al día siguiente, el director general de la red social, Parag Agrawal, anuncia que el jefe de Tesla se ha incorporado a la junta directiva de Twitter. Pero el 10 de abril dice que Elon Musk ha renunciado a formar parte de ella.

– La oferta –

A los pocos días, el excéntrico empresario pone en la mesa una oferta para comprar toda la compañía a un precio de 54,20 dólares por acción, una propuesta revelada el 14 de abril por un documento enviado a la SEC. Afirma que es «su mejor oferta y su oferta final».



Twitter inicialmente se resiste, anunciando el 15 de abril que ha aprobado una cláusula denominada «píldora venenosa», según la cual el grupo californiano está dispuesto a vender sus acciones a todos los demás accionistas para evitar que Musk se haga fácilmente con los títulos.

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Pero la junta directiva del grupo termina cediendo y el 25 de abril anuncia un acuerdo definitivo de compra por parte del empresario de origen sudafricano.

– Los fondos –

El 29 de abril, la SEC revela que Musk vendió 9,6 millones de acciones de Tesla por unos 8.400 millones de dólares.

El 5 de mayo, el directivo afirma haber conseguido también 7.140 millones de dólares en fondos, gracias a inversores como el cofundador de Oracle, Larry Ellison, y el príncipe y empresario saudí Al Walid bin Talal.

– Las dudas –

A partir de allí, la situación se torna cada vez más turbia. Elon Musk asegura por primera vez el 10 de mayo que permitirá que Donald Trump, que había sido suspendido de la red tras arengar a sus simpatizantes durante el asalto al Capitolio el 6 de enero, se reincorpore.

El 13 de mayo dice que suspende la Oferta Pública de Adquisición debido a su preocupación por la cantidad real de cuentas falsas que hay en la red social, provocando que el precio de las acciones del grupo caiga alrededor de un 20%.

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Pero un rato después sostiene que aún sigue «comprometido» con la compra de la compañía.

El 16 de mayo, a Parag Agrawal, quien trata de explicar en Twitter las medidas tomadas para luchar contra las cuentas falsas, le responde con un emoji de caca.

El 6 de junio vuelve a retirar su oferta porque la red social «se resiste activamente» a sus pedidos de información sobre spam y cuentas falsas, algo que la plataforma niega.

El 16 de junio, se reúne con los empleados de Twitter, a los que les asegura que se propone alcanzar los mil millones de usuarios y les reitera su deseo de reducir la moderación en la red, suscitando preocupación entre los trabajadores.

– La renuncia –

Finalmente, el 8 de julio, el jefe de Tesla y SpaceX informa a Twitter que cancela el acuerdo debido a información «falsa y engañosa» sobre la empresa.

En respuesta, la junta directiva de Twitter anuncia una demanda para hacer cumplir los términos del acuerdo.