Un candidato al parlamento de Italia por el partido posfascita Fratelli d’Italia (Hermanos de Italia), favorito en las elecciones legislativas del 25 de septiembre, fue suspendido por elogiar a Adolf Hitler en las redes sociales.

El mismo partido se encargó de destituirlo y poner fin a la polémica que podría afectar a su líder, Giorgia Meloni, que postula a ser la próxima primera ministra de Italia.



Meloni desea dar una imagen respetable de su partido y hacer olvidar sus orígenes, como heredero del Movimiento Social Italiano (MSI), la formación neofascista fundada después de la Segunda Guerra Mundial por los simpatizantes de Benito Mussolini.

Calogero Pisano, líder del partido de Meloni en la provincia de Agrigento, Sicilia y miembro de la dirección nacional, fue suspendido «con efecto inmediato» de sus funciones internas, según un comunicado enviado este martes a la AFP.



«No representa a Hermanos de Italia a ningún nivel y tiene prohibido usar su logotipo», subraya la nota, que reconoce que puede ser sancionado judicialmente.

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En una publicación en Facebook del 2014, al comentar el eslogan lanzado por Hermanos de Italia «Italia por encima de todo» con la foto de Giorgia Meloni, Pisano comentó: «Me recuerda a un gran hombre de ‘Estado de hace 70 años’ , precisando que no hablaba de Benito Mussolini sino de un ‘alemán’.

En otras publicaciones manifiesta su apego al fascismo histórico.

El vicepresidente del Partido Democrático (centro izquierda), Peppe Provenzano, reaccionó ante el caso denunciado por el diario La Repubblica.

«Las raíces profundas nunca se congelan», escribió en su cuenta de Twitter, recordando que el partido de Meloni usa como emblema la llama tricolor verde-blanco-roja, un símbolo inventado en 1946 por el grupo de veteranos fascistas que fundaron el MSI.

Ruth Dureghello, presidenta de la comunidad judía de Roma, consideró «inaceptable que alguien que elogia a Hitler pueda sentarse en el Parlamento».

Giorgia Meloni, que en la década de 1990 aseguró que Mussolini fue un «buen político», aseguró recientemente que «los nostálgicos del fascismo no tienen cabida» en su formación.