Los precios del petróleo volvieron a subir el jueves en un mercado que enfrenta una demanda sostenida, en particular en Estados Unidos y China.

El precio del barril de Brent del mar del Norte para entrega en diciembre ganó así 1,32% a 96,96 dólares en Londres, cerca de los 100 dólares por unidad, una cota que no alcanza desde agosto.



En cuanto al West Texas Intermediate (WTI) estadounidense, también para entrega en diciembre, ganó 1,33% a 89,08 dólares el barril en Nueva York.

Para Edward Moya, analista de Oanda, el impulso del mercado continuó el jueves por el anuncio de un PIB superior al esperado en Estados Unidos en el tercer trimestre.



Durante los tres meses de julio a septiembre, el Producto Interior Bruto (PIB) de Estados Unidos creció un 2,6% a tasa anualizada (la proyección a 12 meses si se mantuvieran las condiciones al momento de la medición), según la primera estimación del Departamento de Comercio publicada este jueves.

La economía más grande del mundo se está expandiendo por primera vez desde principios de 2022, y el repunte es más fuerte de lo previsto. Los analistas esperaban un crecimiento del PIB del 2,3% en el tercer cuarto del año.

Para Bart Melek, de TD Securities, además de un mercado más volcado al riesgo y la cifra de crecimiento en Estados Unidos, el descenso de las tasas de los bonos del Tesoro estadounidenses también coadyuvó a un incremento de precios del oro negro.

La brecha entre los precios de los productos refinados y los del crudo, conocida como «crack spread», es muy importante, destacó Matt Smith, de Kpler. «Eso estimula la refinación» y, por lo tanto, la demanda de petróleo para producir gasolina o carburante para calefacción.

Los operadores también valoran positivamente el aumento de las importaciones chinas de crudo y de la actividad de la refinerías en el gigante asiático.