El Centro de Control de Enfermedades (CDC) estadounidense emitió el lunes una alerta tras confirmar cinco casos de malaria, los primeros contagios locales de la enfermedad en el país en dos décadas.

Cuatro contagios transmitidos por mosquitos fueron confirmados en Florida y uno en Texas, señaló el CDC en su alerta de salud. Los casos de los dos estados sureños no parecen estar relacionados, precisó.



«Todos los pacientes recibieron tratamiento y están mejorando», según la misma fuente.

Las autoridades están pendientes de otros casos, y se pusieron en marcha medidas de vigilancia y control de mosquitos en las zonas afectadas.



El estado de Florida emitió una alerta tras detectar casos en los condados de Sarasota y Manatee, con llamados a la población a drenar aguas estancadas donde se forman criaderos de mosquitos.

Texas también emitió una alerta luego de que un residente que trabaja en exteriores en el condado de Cameron fuera diagnosticado con malaria. El departamento estatal de salud indicó que no se han identificado más casos.

El CDC aclaró que «a pesar de estos casos, el riesgo de contagio local de malaria permanece extremadamente bajo en Estados Unidos».

El último contagio local de malaria en Estados Unidos fue detectado en 2003, cuando se identificaron ocho casos en Palm Beach, Florida, según el CDC.

Casi todos los casos de malaria en Estados Unidos son importados por personas que viajan a países con transmisión de la enfermedad.