El gobierno de Costa Rica denunció este martes un supuesto plan para asesinar al presidente Rodrigo Chaves, cuando faltan poco más de dos semanas para las elecciones presidenciales, en las que el oficialismo es favorito.
Jorge Torres, jefe de la Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional (DIS), adscrito a la presidencia, dijo que ese organismo supo del complot el lunes por una «fuente confidencial» que dio cuenta del pago a un sicario que ejecutaría el atentado.
«Nos alerta claramente sobre un pago de un sicario que quiere atentar sobre la vida del presidente de la República», declaró Torres a periodistas a las puertas de la Fiscalía, adonde acudió para denunciar la supuesta trama.
La denuncia se conoce en la antesala de los comicios presidenciales del 1 de febrero. La exministra conservadora Laura Fernández lidera ampliamente la intención de voto con un discurso centrado en la mano dura para enfrentar la creciente inseguridad ligada al narcotráfico.
También trascendió el mismo día en que llegará al país en visita oficial el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, de quien Chaves es admirador.
Fernández, considerada la sucesora del gobernante costarricense, se plantea ganar en primera vuelta y obtener una mayoría contundente de diputados para controlar el Congreso y reformar el poder judicial, como hizo Bukele.
El jefe de inteligencia evitó especular si el supuesto plan criminal está relacionado con la contienda electoral. «No quisiera ahondar en eso», señaló.



