Ingenieros civiles alertaron sobre el deterioro significativo en la estructura interna del Puente Juan Pablo Duarte, una de las principales vías que conecta el Distrito Nacional con Santo Domingo Este, y advirtieron que su condición actual requiere una intervención técnica inmediata para evitar riesgos mayores.
Deterioro que no se ve desde la superficie
Los especialistas explican que los problemas más graves no están en la parte visible del puente, sino en su zona inferior e interna, donde se concentra el sistema que soporta el peso de la estructura y del tránsito diario de miles de vehículos.
Entre los daños detectados se encuentran:
- Acero expuesto y con alto nivel de corrosión, provocado por la pérdida de protección del hormigón y la constante filtración de agua.
- Desprendimiento de pañete y fragmentos de concreto, lo que representa un peligro para quienes circulan por debajo del puente.
- Grietas pronunciadas en vigas estructurales, algunas con aperturas considerables que indican un debilitamiento progresivo.
- Hundimientos y desplazamientos del pavimento, asociados a la socavación del terreno que sirve de base a la estructura.
Falta de mantenimiento preventivo
Los ingenieros señalaron que infraestructuras de esta magnitud deben someterse a inspecciones periódicas, que incluyan evaluaciones visuales anuales y estudios estructurales profundos cada cierto tiempo. Sin embargo, entienden que el Puente Duarte no ha recibido el mantenimiento preventivo necesario, lo que ha acelerado su deterioro.
Advirtieron que muchos de los daños actuales pudieron haberse evitado con intervenciones tempranas y un plan de conservación continuo.
Abandono de los espacios internos
Otro aspecto preocupante es el estado de los espacios ubicados debajo del puente. Según los profesionales, estas áreas muestran señales claras de abandono, acumulación de basura y condiciones insalubres, lo que refleja la falta de control y gestión de una infraestructura clave para la ciudad.
Plantean que estos espacios podrían ser organizados y administrados de forma adecuada, lo que ayudaría tanto a su mantenimiento como a la seguridad del entorno.
Una vía vital para la movilidad urbana
El Puente Juan Pablo Duarte es una pieza fundamental del sistema vial del Gran Santo Domingo. Su deterioro no solo impacta la movilidad, sino que representa un riesgo potencial para la seguridad de miles de ciudadanos que lo utilizan a diario.
Uno de los ingenieros consultados fue enfático al afirmar que el estado actual de la estructura es “alarmante”, insistiendo en que se requiere una evaluación profunda y una intervención técnica sin más demoras.
Llamado a una acción inmediata
Los expertos coinciden en que el puente aún puede ser recuperado si se actúa a tiempo, pero advierten que seguir posponiendo las decisiones podría agravar los daños y elevar los costos de reparación. La recomendación es clara: realizar una intervención estructural integral que garantice la seguridad y prolongue la vida útil de una de las infraestructuras más importantes del país.



