El administrador del Banco Agrícola de la República Dominicana, Fernando Durán, ofreció declaraciones públicas para aclarar la situación financiera de la entidad, en medio de cuestionamientos sobre su manejo administrativo y versiones que apuntan a supuestas irregularidades. Durante una rueda de prensa celebrada en la sede central del banco, Durán presentó un balance de su gestión y abordó directamente el tema de los faltantes en las provisiones.
Un problema heredado
Durán afirmó que los faltantes en las provisiones del Banco Agrícola no son un hecho reciente, sino una situación que se viene arrastrando desde el año 2012. Explicó que estas provisiones son fondos que las entidades financieras deben reservar para cubrir posibles pérdidas por préstamos incobrables y que, al asumir la administración, ya existía un déficit acumulado.
Según indicó, su gestión ha trabajado de la mano con los organismos reguladores para corregir esa distorsión, implementando un plan gradual de regularización. Solo en el último año se destinaron alrededor de RD$1,500 millones para fortalecer las provisiones y reducir el impacto del faltante.
Crecimiento financiero del banco
El funcionario destacó que, a pesar de esa situación heredada, el Banco Agrícola ha experimentado un crecimiento significativo en sus activos. Señaló que estos pasaron de aproximadamente RD$26,900 millones en 2020 a más de RD$45,800 millones en 2025, lo que representa un aumento cercano al 70%.
Durán también desmintió cifras que han circulado sobre el volumen de préstamos otorgados por la entidad, calificándolas como incorrectas. Aclaró que los desembolsos reales realizados durante 2024 rondaron los RD$27,000 millones, muy por debajo de los montos exagerados que se han difundido públicamente.
“El Banco presta, no regala”
Durante su exposición, el administrador fue enfático al señalar que el Banco Agrícola opera bajo criterios técnicos y legales, y que cada préstamo otorgado está respaldado por documentos formales, incluyendo pagarés debidamente identificados. “El banco presta, no regala”, reiteró, al defender los procesos de evaluación crediticia.
Indicó además que, durante los últimos cinco años, la institución ha logrado recuperar en promedio más de RD$24,000 millones anuales en cobros de préstamos, una cifra que supera de manera considerable los niveles de recuperación de gestiones anteriores.
Sin discriminación política
Durán rechazó de manera categórica que la asignación de créditos esté influenciada por afinidades políticas. Aseguró que los préstamos se aprueban semanalmente en función de criterios técnicos y que en ningún momento se cuestiona la ideología o simpatía partidaria de los solicitantes.
Explicó que el Banco Agrícola mantiene una cartera activa en todo el país a través de más de 30 sucursales, desde donde se canalizan entre RD$500 y RD$600 millones semanales en financiamientos al sector productivo.
El debate sigue abierto
Al concluir su intervención, el administrador respondió brevemente algunas preguntas de la prensa y evitó emitir juicios personales sobre las críticas recibidas. Señaló que los datos presentados hablan por sí solos y dejó a la opinión pública la tarea de evaluar la gestión y la situación financiera del Banco Agrícola.



