En un nuevo juicio ordenado por la Corte de Apelación, el Cuarto Tribunal Colegiado de Santiago condenó a 15 años de prisión a un hombre procesado por el Ministerio Público por la violación de una adolescente de 13 años de edad.
Los jueces Rubén Darío Cruz Uceta, Rubén Rodríguez y Jasmín de los Santos sentenciaron a Francisco Cordero (Francisco Antonio Cordero) contra quien la Fiscalía de Santiago demostró su responsabilidad penal en la violación sexual y amenazas de muerte en perjuicio de la adolescente. El sentenciado había apelado la sentencia de 15 años de prisión y a una multa de RD$200,000 dictada en 2023, razón por la que la corte ordenó el nuevo juicio.
La fiscal litigante Jenniffer Rodríguez detalló que el criminal, habiendo atemorizado a la víctima, valiéndose de su minoría de edad, y aprovechando la confianza que le daban sus progenitores, la violó sexualmente en numerosas ocasiones mientras la madre la dejaba a su cargo.
La víctima, luego de irse a residir con su padre y madrastra, a otra comunidad del municipio de Santiago, confesó la conducta dolosa de la que fue objeto por parte del condenado. Tras la denuncia interpuesta por el progenitor de la víctima ante la Unidad de Atención Integral a Víctimas de Violencia de Género, Intrafamiliar y Delitos Sexuales de la Fiscalía de Santiago, se inició el levantamiento de evidencias.
La adolescente narró los hechos a los representantes del órgano persecutor, pese al trauma sufrido, y pudo identificar y llamar por su nombre a su agresor. Valiéndose del testimonio coherente de la agraviada, y de las pericias forenses que se practicaron para corroborar su narrativa, la Fiscalía de Santiago tramitó ante el órgano judicial competente la orden de arresto contra el acusado.
De acuerdo con el testimonio que se obtuvo de la víctima menor de edad, a través del Centro de Entrevistas para Personas en Condiciones de Vulnerabilidad, Víctimas y Testigos de Delitos, el acusado la agredía y violaba sexualmente desde que tenía 9 años de edad. Durante este tiempo la adolescente vivía atemorizada, ya que el agresor le amenazaba con decirle mentiras a su madre y padrastro para que la castigaran; también la amenazaba con golpearla y matarla.
La condena de 15 años de prisión se impuso en atención a las imputaciones que presentó el Ministerio Público contra el acusado, por violentar varios artículos del Código Penal Dominicano, modificado por la Ley 24-97 sobre Violencia de Género, así como de la Ley 136-03 del Código para la Protección y los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes que castiga la violación sexual, abuso psicológico y sexual contra la víctima menor de edad.



