La seguridad vial en la República Dominicana enfrenta uno de sus mayores desafíos. Según datos recientes publicados este 15 de enero de 2026, el país registró una cifra sin precedentes de fiscalizaciones de tránsito durante el último bienio. Entre 2024 y 2025, las autoridades emitieron más de cuatro millones de multas, reflejando un incremento sostenido en las violaciones a la Ley 63-17 de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial.
Los motoristas: el grupo más fiscalizado
El informe revela que los conductores de motocicletas siguen encabezando la lista de infracciones. La falta de uso del casco protector se consolidó como la falta más recurrente, acumulando un total de 1,310,867 multas en el periodo mencionado. Esta cifra resalta la persistente resistencia de los motoristas a cumplir con una de las medidas de seguridad más básicas y críticas para salvar vidas en las carreteras dominicanas.
Un 2025 de alta intensidad operativa
Aunque 2024 ya mostraba una tendencia al alza (con 1.5 millones de multas registradas hasta noviembre de ese año), el 2025 cerró con operativos aún más rigurosos. Solo en el primer semestre de 2025, la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) ya había superado el millón de sanciones.
Los datos indican que las principales causas de fiscalización, además de la falta de casco, incluyen:
- Conducir sin licencia o con el documento vencido.
- Violación a la luz roja de los semáforos.
- Transitar en vía contraria.
- Uso de dispositivos móviles al volante.
El reto de 2026: ¿Recaudación o Educación?
El crecimiento exponencial de las multas ha generado un debate entre la ciudadanía y las autoridades. Mientras la Digesett asegura que el aumento responde a una vigilancia más estricta para reducir la siniestralidad vial, sectores de la sociedad civil cuestionan si estas cifras realmente se traducen en un cambio de comportamiento ciudadano o si el enfoque sigue siendo puramente punitivo.
A este panorama se suma que, desde el 1 de enero de 2026, los montos de las multas han experimentado ajustes significativos debido a la actualización de las unidades fijas, lo que supone una presión económica mayor para los infractores.
Las autoridades esperan que este volumen récord de sanciones sirva como un mecanismo de disuasión, aunque los expertos coinciden en que, sin una educación vial integral, las cifras de 2026 podrían seguir la misma trayectoria ascendente.
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