Ante la entrada en vigor del impuesto federal del 1% a las remesas enviadas desde Estados Unidos en efectivo, giros postales o cheques de caja, el Gobierno de la República Dominicana lanzó una campaña de alfabetización digital y educación financiera dirigida a su comunidad migrante.
La iniciativa busca promover el uso seguro de herramientas digitales y fomentar el envío de remesas a través de canales bancarios y electrónicos, los cuales están exentos del nuevo gravamen. El objetivo es reducir el impacto económico de la medida sobre las familias dominicanas que dependen de estos recursos.
Desde el 1 de enero de 2026, el impuesto forma parte de la legislación federal conocida como la “Big Beautiful Bill”, impulsada por el presidente Donald Trump. La normativa aplica a todos los remitentes, sin distinción de estatus migratorio, ciudadanía o residencia legal.
Enfoque en inclusión financiera y seguridad digital
Las autoridades dominicanas explicaron que la campaña también busca fortalecer la inclusión financiera, enseñando a los migrantes a utilizar plataformas digitales de forma segura, evitar fraudes y acceder a servicios formales que ofrecen mayor trazabilidad y menores costos de transacción.
Además de talleres educativos y contenidos informativos en línea, el programa contempla alianzas con instituciones bancarias y empresas de transferencia electrónica para facilitar el acceso a cuentas, billeteras digitales y aplicaciones móviles.
Impacto para la diáspora dominicana
Las remesas representan una fuente clave de ingresos para miles de hogares en República Dominicana. Por ello, el Gobierno considera prioritario orientar a los dominicanos en el exterior sobre las nuevas condiciones y las alternativas disponibles para evitar el pago del impuesto sin comprometer la seguridad de sus envíos.
La campaña se desplegará principalmente en comunidades con alta concentración de migrantes dominicanos en Estados Unidos, con énfasis en educación práctica y acompañamiento digital.



