Más de 30 organizaciones culturales, espirituales y patrimoniales rechazaron las recientes declaraciones del Ministro de Cultura, Roberto Salcedo, en las que plantea que el gagá no forma parte de la agenda cultural integral del país.
Las organizaciones calificaron la postura del funcionario estatal de “excluyente y excluyente» desconocedora de las expresiones afrodescendientes, populares y comunitarias”, expresan las entidades en un documento enviado a El Nacional.
“Afirmar que una manifestación cultural viva, histórica y profundamente arraigada en las comunidades no es prioritaria no constituye una simple opinión institucional, sino una postura que evidencia una jerarquización cultural excluyente, sustentada en lógicas históricas de invisibilización de las expresiones afrodescendientes, populares y comunitarias”, consideraron.
“Reafirmamos con claridad que el gagá es una expresión constitutiva de la cultura dominicana”, expresa el documento.
Organizaciones firmantes
El texto está firmado por las organizaciones – Maria Santa Candido, Gagá Batey Los Jovillos; Franklin Ávila, Asociación Dominicana de Gaga (ADOGA); Blas Sánchez, Gagá San Luis; Francis Sibarita, Gagá canutillo; Semtili Pierré, Gagá Sentili; Daniel Carles,Gagá Chichibaraco , Daniel Charles y otras 30 entidades culturales.
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«No se trata únicamente de una manifestación festiva o folklórica, sino de un sistema cultural complejo que articula espiritualidad, organización comunitaria, memoria histórica y prácticas rituales profundamente vinculadas a los ciclos naturales», indicaron.
Recordaron que el «gagá tiene sus raíces en los bateyes azucareros de la República Dominicana, espacios históricamente habitados por comunidades afrodescendientes y trabajadores migrantes, donde se configuran formas de vida marcadas por la explotación laboral, la exclusión social y el racismo estructural».
En estos contextos surgieron prácticas culturales de resistencia que hoy constituyen parte fundamental del patrimonio cultural dominicano.
Negar el gagá implica, en consecuencia, negar la historia de los bateyes y la memoria de las comunidades que han sostenido durante décadas la industria azucarera del país, así como invisibilizan los aportes culturales de las poblaciones afrodescendientes.
Indicaron que el gagá ha sido ampliamente investigado y documentado por investigaciones científicas, etnográficas, históricas, sociológicas y antropológicas que reconocen su relevancia dentro del entramado cultural dominicano. La antropóloga June C. Rosenberg, en su obra El Gagá: Religión y sociedad de un culto dominicano (1979), demuestra que el gagá constituye una expresión profundamente arraigada en la sociedad dominicana, practicada por comunidades vinculadas históricamente a los bateyes, y que representa una forma de identidad, memoria y resistencia.
Precisaron que el antropólogo José Francisco Alegría Pons, en Gagá y Vudú en República Dominicana (1993), analiza las relaciones simbólicas, religiosas y culturales de esta práctica dentro del sistema de religiosidad popular afrocaribeña.
A estas contribuciones se suman diversos estudios etnomusicológicos y antropológicos que coinciden en señalar que el gagá surgimiento de procesos de sincretismo cultural entre pueblos africanos, haitianos y dominicanos, consolidándose como una expresión propia del territorio nacional.
Asimismo, investigadores dominicanos de diferentes épocas como Fradique Lizardo, Dagoberto Tejeda, Carlos Esteban Deive, Carlos Andújar, Soraya Aracena y Jonathan De Oleo han investigado el gagá y sus transformaciones, reconociendo su valor como parte integral de la cultura nacional.
Insistieron en que el Estado dominicano posee obligaciones claras en materia de protección y promoción de la diversidad cultural. En el ámbito internacional, la República Dominicana es signataria de la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO (2003), la cual reconoce que las comunidades son las portadoras legítimas del patrimonio cultural y establece el deber de los Estados de garantizar su salvaguardia sin discriminación.



