Un intento de asesinato ocurrido en marzo de 2023 en Higüey permitió a las autoridades desarticular una estructura de crimen organizado vinculada al sicariato, narcotráfico y otros delitos, cuyo caso concluyó con la condena de cinco hombres a penas de hasta 30 años de prisión.
De acuerdo con el Ministerio Público, el hecho se registró el 25 de marzo en el sector Villa Cristal, donde los acusados interceptaron a Joel de Jesús Rodríguez Durán mientras transitaba por la vía pública a bordo de un vehículo.
Ataque planificado
Según las investigaciones, los agresores se desplazaban en dos automóviles, incluyendo un Volkswagen blanco. Tras interceptar a la víctima, descendieron de los vehículos y le dispararon en múltiples ocasiones con armas de fuego ilegales.
El ataque fue captado por cámaras de seguridad, lo que permitió reforzar las pruebas del caso. En la escena, las autoridades recolectaron al menos 17 casquillos, evidenciando la magnitud de la agresión.
Las pesquisas determinaron que la acción fue previamente coordinada. Los implicados alquilaron vehículos utilizados tanto para ejecutar el atentado como para transportar sustancias ilícitas.
Centro de operaciones en la capital
Parte de la estructura operaba desde un apartamento alquilado en el sector Evaristo Morales, que funcionaba como centro de acopio de armas, drogas y vestimentas utilizadas en los hechos delictivos.
Durante los allanamientos, las autoridades ocuparon importantes cantidades de drogas, incluyendo 17.75 kilogramos de cocaína y 2.29 kilogramos de MDMA (éxtasis), así como diversas armas de fuego.
Entre las evidencias incautadas figuran una pistola Glock 19, una Taurus calibre 9 mm, una Smith & Wesson, una escopeta Mossberg calibre 12, además de cuchillos, dinero en efectivo, teléfonos celulares y documentos.
Condenas de hasta 30 años
Tras evaluar las pruebas presentadas por el Ministerio Público, el Tribunal Colegiado del Distrito Judicial de La Altagracia dictó condenas ejemplares contra los implicados.
Orlando Cedeño Acosta y Omar Antonio de la Cruz fueron sentenciados a 30 años de prisión por intento de asesinato.
Asimismo, Esterlin Rikervin Vilorio, identificado como el cabecilla de la red, recibió también una condena de 30 años por su participación en actividades de narcotráfico.
En tanto, Neifi Neftalis Núñez y Joan Eusebio fueron condenados a 20 años de prisión por tráfico de drogas.
Red criminal desarticulada
El expediente señala que el grupo formaba parte de una organización dedicada a múltiples actividades ilícitas, incluyendo secuestro, robo, sicariato y porte ilegal de armas.
La investigación fue desarrollada por la Fiscalía de La Altagracia en coordinación con la Dirección Central de Investigación Criminal, el Departamento de Crímenes y Delitos de Alta Tecnología y la Dirección Central de Inteligencia Sensitiva de la Policía Nacional.
Cumplimiento de condenas
Actualmente, el cabecilla de la red cumple condena en el Centro de Corrección y Rehabilitación Las Parras, ubicado en San Antonio de Guerra, mientras que los demás implicados permanecen recluidos en el CCR Anamuya, en Higüey.
El caso representa un golpe significativo contra el crimen organizado en la región Este del país y refuerza los esfuerzos de las autoridades en la lucha contra el narcotráfico y la violencia delictiva.



