Un nuevo video que circula en redes sociales muestra con crudeza los últimos minutos de vida de Deivy Carlos Abreu Quezada, el chofer de un camión recolector que fue perseguido y posteriormente asesinado por una turba de motoristas en Santiago.
Las imágenes, que han generado indignación, revelan que la persecución se extendió por más de 12 minutos, en los que el conductor intentó escapar desesperadamente de quienes lo acechaban tras un incidente de tránsito que terminó en tragedia.
Una persecución marcada por el miedo
En el audiovisual se observa cómo Abreu Quezada recorre varias calles en un intento por salvar su vida. Su conducción, lejos de ser imprudente por decisión propia, reflejaba el pánico y la urgencia de huir de un grupo que lo seguía con intenciones violentas.
El caso, que ha sacudido a la opinión pública, pone en evidencia cómo una situación vial puede escalar rápidamente hasta convertirse en un acto de violencia extrema cuando interviene una multitud.
Pidió ayuda, pero nadie respondió
Uno de los momentos más impactantes del video ocurre cuando el chofer se detiene frente a un cuartel de la Policía Nacional. Desde el interior del camión, pidió auxilio, pero no obtuvo respuesta.
Este detalle ha provocado fuertes cuestionamientos sobre la reacción de las autoridades, en un momento donde cada segundo podía marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
El último intento por salvarse
La persecución culminó en el parqueo del Palacio de Justicia, en la avenida 27 de Febrero. Allí, el conductor buscó refugio con la esperanza de ponerse a salvo.
Sin embargo, fue alcanzado por sus perseguidores, quienes lo atacaron con un arma blanca, provocándole una herida mortal que terminó con su vida.
Un caso que refleja una realidad preocupante
Más allá del crimen, el hecho ha encendido un debate profundo en la sociedad dominicana. No solo por la violencia del ataque, sino por el comportamiento de quienes presenciaron la escena.
Algunas personas optaron por grabar lo ocurrido en lugar de intervenir o intentar ayudar, lo que ha generado críticas sobre la deshumanización y la obsesión por obtener contenido para redes sociales, incluso en situaciones de vida o muerte.
Justicia y responsabilidad
Las autoridades han iniciado el proceso judicial contra varios de los implicados en el hecho, calificando el caso como un asesinato.
Mientras avanza la investigación, el país sigue conmocionado por un caso que no solo dejó una víctima mortal, sino que también expone fallas sociales, institucionales y humanas que hoy están en el centro del debate nacional.



