NUEVA YORK, Estados Unidos.– El ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Álvarez, formalizó este viernes la contribución económica de República Dominicana al Fondo Fiduciario de las Naciones Unidas destinado al apoyo de la Fuerza de Supresión de Bandas (GSF) en Haití.

La entrega del documento oficial se realizó de manera personal al secretario general adjunto de la ONU para el Apoyo Operacional, Atul Khare, reafirmando el papel activo del país en la búsqueda de soluciones para la crisis del vecino país.
Detalles del compromiso financiero
El aporte dominicano se ejecutará de manera plurianual, demostrando una planificación estratégica y un compromiso a largo plazo con la estabilidad de la zona:
- Contribución 2026: El país notificó el desembolso inmediato de diez millones de dólares estadounidenses (US$10,000,000.00).
- Compromiso 2027: Se reafirmó la disposición de realizar un aporte adicional por el mismo monto, sumando un total de US$20 millones para el bienio.
Estos fondos serán canalizados directamente al Fondo Fiduciario para garantizar el funcionamiento efectivo del mandato confiado por el Consejo de Seguridad de la ONU.
Una prioridad estratégica y regional
Durante el encuentro, en el que participó también el embajador Wellington Bencosme, representante permanente ante las Naciones Unidas, el canciller Álvarez subrayó que la paz en Haití no es solo una cuestión de solidaridad, sino un imperativo de seguridad nacional.
«La convicción del Gobierno del presidente Luis Abinader es acompañar de manera decidida los esfuerzos internacionales. Una paz duradera en la nación vecina constituye una prioridad estratégica para República Dominicana y para la región en su conjunto», enfatizó el diplomático.
Reconocimiento internacional
Por su parte, el secretario general adjunto, Atul Khare, expresó su profundo agradecimiento por la solidaridad dominicana. Destacó que el liderazgo demostrado por el país es fundamental para el éxito de la misión, señalando que contribuciones de esta magnitud son vitales para que la comunidad internacional pueda cumplir con sus objetivos de pacificación y desarrollo en Haití.
Con este acto, República Dominicana consolida su vocación multilateral y su rol como actor clave en la resolución de conflictos en el Caribe, mediante una contribución concreta, transparente y verificable.



