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Knicks remontan ante Cavaliers en otro explosivo arranque de final de conferencia

  • AFP 
  • 4 min read

Con una de las mayores remontadas en los playoffs de la NBA, los New York Knicks derrotaron este martes 115-104 a los Cleveland Cavaliers en la prórroga en el arranque de la final de la Conferencia Este.

Los locales resucitaron después de verse 22 puntos abajo (93-71) con menos de ocho minutos por jugar impulsados por su habitual salvador, Jalen Brunson, que logró 38 puntos.

El triunfo completó un icónico arranque de estas semifinales de la liga norteamericana de básquetbol.

El lunes, los San Antonio Spurs vencieron también como visitantes al Oklahoma City Thunder después de una doble prórroga en un apasionante juego inaugural del Oeste.

Fue la primera vez en la historia en que los dos partidos que abrían las finales de conferencia se decidieron en el tiempo extra.

Los 22 puntos que levantaron los Knicks son además la segunda mayor remontada en un último cuarto de playoffs desde que empezaron a registrarse estas estadísticas tres décadas atrás.

«Todavía no lo sé», dijo Brunson al ser preguntado cómo se puede explicar esta reacción.

«Creo que el denominador común fue que seguíamos creyendo los unos en los otros y seguíamos jugando, seguimos luchando. Solo fue ir desgastando al rival poco a poco», afirmó el base, autor de 14 puntos en el parcial de 18-1 con el que los Knicks se volvieron a meter en el partido.

Aunque fueron alcanzados en el marcador a 19 segundos del final, los Cavaliers aún pudieron arañar el triunfo en un lanzamiento de triple de Sam Merrill sobre la bocina que escupió el aro.

Los locales aprovecharon la vida extra y aseguraron la victoria anotando los nueve primeros puntos de la prórroga.

«Deberíamos haber ganado el partido», recalcó la estrella de Cleveland, Donovan Mitchell, antes de intentar minimizar el golpe.

«Es una mala derrota pero es solo un partido. Podríamos haber perdido por 40 que también estaríamos 1–0», afirmó.

El escolta, que sumó 29 puntos y batió su récord de robos con 6, estaba siendo la figura del juego hasta la explosión de Brunson.

«Creo que anotaron algunos tiros muy difíciles en el último cuarto y nosotros tuvimos un poco de mala suerte, para ser honesto. Brunson tomó el control al final», lamentó el entrenador de Cleveland, Kenny Atkinson.

– «Atacamos a Harden» –

La noche fue especialmente mágica para el público del Madison Square Garden, que lleva esperando desde 1999 para volver a ver a su equipo en unas Finales de la NBA.

Casi 20.000 aficionados llenaron el emblemático recinto con la primera fila plagada de celebridades como el músico Lenny Kravitz y los actores Timothée Chalamet y Ben Stiller.

Una derrota ante los Cavaliers hubiera sido un golpe muy duro para unos Knicks que entraban como favoritos a esta serie después de barrer 4-0 a los Philadelphia 76ers.

Los neoyorquinos llegaban también con una semana más de descanso que Cleveland, que eliminó hace solo 48 horas a los Detroit Pistons, el primer sembrado del Este.

Aún así fueron los visitantes los que mandaron casi todo el partido a lomos de un Mitchell que suele crecerse cada vez que vuelve a su natal Nueva York.

Los Knicks les dieron muchas facilidades con su apagón en el tiro exterior, con sólo 2 triples anotados de 19 intentos al descanso.

Cleveland dominaba por 93-71 a 7,52 del final cuando entraron en cortocircuito.

James Harden, errático en ataque todo el juego, se convirtió en un lastre en defensa al punto de que los Knicks lo buscaron en cada posesión de la remontada.

«No es ningún secreto de que estábamos atacando a Harden», admitió después el entrenador local, Mike Brown.

La Barba, de 36 años, aportó apenas 15 puntos y, por sexto partido en estos playoffs, terminó con más balones perdidos (6) que tiros anotados (5).

AFP

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