La República Dominicana se ha consolidado como el segundo país a nivel global en el procesamiento de visas de inmigrante hacia los Estados Unidos, superando las 50,000 visas otorgadas anualmente, según un informe emitido por la Embajada de los Estados Unidos en el país.

Un reflejo de la estrecha relación bilateral
Con estos niveles de emisión, la nación caribeña solo es superada en todo el mundo por México, mientras que la ciudad de Manila (Filipinas) ocupa el tercer lugar en el escalafón global.
De acuerdo con la sede diplomática estadounidense, este alto volumen de visados no es un hecho aislado, sino que forma parte de un robusto conjunto de servicios consulares que reflejan la profunda y estrecha relación bilateral entre ambos países.
«Estos procesos consulares, junto a los programas educativos y las oportunidades deportivas, continúan fortaleciendo los vínculos culturales, económicos y sociales entre la República Dominicana y los Estados Unidos», subrayó la misión diplomática.
Cifras clave del intercambio consular y cultural:
- Intercambio juvenil: Alrededor de 4,000 estudiantes dominicanos viajan cada año a territorio estadounidense gracias al programa de intercambio Summer Work and Travel.
- Impulso al deporte: Se otorgan más de 2,000 visas anuales vinculadas directamente al ámbito del béisbol profesional, facilitando la llegada de talento dominicano a las Grandes Ligas (MLB).
- Nuevos ciudadanos: Cerca de 2,000 bebés nacidos en la República Dominicana de padres estadounidenses son documentados formalmente cada año, adquiriendo de forma automática la ciudadanía de EE. UU.
El turismo como motor del dinamismo bilateral
El informe de la delegación diplomática también destacó el extraordinario flujo de visitantes entre ambas naciones. En el ámbito turístico, se resaltó que durante el año 2025 más de cinco millones de ciudadanos estadounidenses visitaron la media isla, evidenciando el sólido dinamismo y la preferencia del mercado norteamericano por los destinos dominicanos.
Este balance consular y comercial reafirma la interconexión social y económica que une a ambos pueblos, proyectando un crecimiento continuo en la cooperación y el intercambio para los próximos años.



