El túnel de la Plaza de la Bandera avanza aceleradamente hacia su etapa final de construcción y ya comienza a mostrar lo que será una de las obras viales más importantes para el tránsito del Gran Santo Domingo.
La obra, ubicada en uno de los puntos más congestionados de la capital dominicana, busca eliminar varios semáforos críticos y crear un flujo continuo entre la avenida Luperón, la avenida 27 de Febrero y la Prolongación 27 de Febrero.
Según se muestra en el recorrido realizado por el canal “Laz Arquitectura”, el proyecto ya presenta avances significativos en prácticamente todas sus áreas estructurales.
Entre los trabajos completados o en fase avanzada se encuentran:
* Techado completo del túnel
* Instalación del sistema de drenaje
* Colocación de muros tipo New Jersey
* Primera capa de asfalto en varios tramos
* Sistema de iluminación
* Ventilación mecánica
* Recubrimiento interior con paneles de aluminio y fibra de vidrio
* Impermeabilización estructural
* Nivelación y relleno de la Plaza de la Bandera
El túnel tendrá una longitud aproximada de 1.02 kilómetros y contará con cuatro carriles, dos en cada dirección. Cada carril tendrá un ancho de 3.65 metros, mientras que la parte subterránea bajo la Plaza de la Bandera tendrá unos 360 metros de extensión.
La finalidad principal es agilizar el tránsito en una de las zonas más críticas de Santo Domingo, especialmente para los conductores que utilizan diariamente la avenida Luperón y la Prolongación 27 de Febrero.
Además, el proyecto se integrará con el paso a desnivel inaugurado anteriormente en la avenida Isabel Aguiar, formando un sistema vial más eficiente para toda la zona oeste de la capital.
Uno de los cambios más importantes será la eliminación del semáforo ubicado en el cruce de la avenida Luperón con la avenida Caonabo. Según se explicó en el recorrido, ese cruce será cerrado y los conductores deberán girar a la derecha para luego tomar un retorno que les permita continuar su trayecto.
La intención es evitar los tradicionales tapones generados por los cruces directos y mantener un tránsito más fluido en toda el área.
Durante el recorrido también se resaltó el nivel de terminación de la obra, especialmente en los muros de hormigón, el sistema de drenaje y los acabados interiores del túnel.
Incluso, trabajadores y supervisores explicaron que se habilitó un campamento dentro del proyecto para acelerar las labores y evitar retrasos.
El proyecto también incluye trabajos de recuperación y reconstrucción de la Plaza de la Bandera en la parte superior, donde ya se observan labores de relleno, compactación y nivelación para devolverle su forma original.
Aunque todavía continúan trabajos de asfaltado, terminación y colocación de algunos elementos de protección, el túnel ya muestra una estructura prácticamente definida.
La obra promete convertirse en uno de los proyectos viales más impactantes de los últimos años en Santo Domingo, especialmente para miles de conductores que diariamente enfrentan largos congestionamientos en esta importante zona de la ciudad.



