El “atracador de Tinder” en República Dominicana: cómo operaba “El Cacho” y por qué preocupa a las autoridades
Un nuevo caso de delincuencia vinculada a las redes sociales ha generado preocupación en República Dominicana. Se trata de Giordani Aivar, alias “El Cacho”, un joven de 26 años acusado de utilizar la aplicación de citas Tinder para captar víctimas, citarlas y posteriormente despojarlas de dinero, celulares, vehículos y otras pertenencias.
Según las denuncias y el análisis presentado en la transcripción, el presunto delincuente utilizaba perfiles falsos con fotografías atractivas de terceros para engañar a personas que buscaban pareja en internet. Luego de generar confianza mediante conversaciones y promesas románticas, coordinaba encuentros presenciales donde las víctimas terminaban siendo asaltadas.
Un modus operandi inspirado en fraudes internacionales
El caso ha sido comparado con el famoso documental de Netflix sobre el “Estafador de Tinder”, basado en el israelí Simon Leviev, quien engañó y estafó a múltiples mujeres en Europa haciéndose pasar por millonario.
En el caso dominicano, las autoridades sostienen que “El Cacho” habría replicado parte de ese método: crear una identidad falsa, aparentar una vida lujosa y convencer emocionalmente a las víctimas para luego atacarlas o presionarlas económicamente.
De acuerdo con la información presentada, algunas víctimas eran obligadas incluso a realizar transferencias bancarias o retirar dinero después del encuentro.
El presunto cómplice continúa prófugo
Las investigaciones también apuntan a un segundo implicado identificado como Perni Yandel La Antigua, señalado como cómplice de Giordani Aivar en varios hechos delictivos. Según las autoridades, el hombre permanece prófugo y está siendo activamente buscado.
Además de los atracos vinculados a Tinder, ambos también son acusados de participar en robos a colmados, incluyendo un asalto captado por cámaras de seguridad.
El auge de los engaños en aplicaciones de citas
La Policía Nacional ha advertido que este tipo de delitos se está volviendo cada vez más común en República Dominicana. Criminales utilizan redes sociales y aplicaciones de citas para identificar personas vulnerables emocionalmente y manipularlas mediante falsas identidades.
Expertos señalan que estos delincuentes suelen combinar habilidades tecnológicas y psicológicas para seducir a sus víctimas. Crean perfiles aparentemente exitosos, con fotos atractivas, dinero, vehículos y estilos de vida llamativos para generar confianza rápidamente.
El problema no afecta únicamente a jóvenes o personas sin experiencia. Profesionales, hombres y mujeres de distintos niveles sociales también han caído en este tipo de trampas digitales.
Las autoridades llaman a la precaución
El caso ha servido como advertencia sobre los riesgos de concretar encuentros con desconocidos conocidos exclusivamente a través de internet.
Entre las principales recomendaciones están:
* No confiar plenamente en perfiles de redes sociales o aplicaciones de citas.
* Evitar encuentros en lugares privados o aislados.
* Verificar la identidad real de la persona antes de una cita.
* Informar a familiares o amigos sobre cualquier encuentro.
* Desconfiar de personas que exhiben riqueza excesiva o conductas sospechosas.
También se recordó que muchas víctimas de este tipo de engaños no denuncian por vergüenza o miedo, por lo que las autoridades creen que podrían aparecer más afectados tras la captura de “El Cacho”.
Un fenómeno que preocupa
Más allá del caso individual, el episodio vuelve a poner sobre la mesa el crecimiento de los delitos digitales en República Dominicana y cómo las redes sociales se han convertido en herramientas utilizadas por delincuentes para cometer robos, extorsiones e incluso desapariciones.
Las autoridades continúan investigando el caso mientras se espera la medida de coerción contra Giordani Aivar y la captura de su presunto compañero.



