La salida de Antonio Taveras Guzmán del Partido Revolucionario Moderno no fue una renuncia cualquiera. El oficialismo perdió a uno de sus dirigentes con mayor peso electoral, político y simbólico: el senador más votado del país en las pasadas elecciones congresuales.
Pero más allá del impacto político, la gran pregunta es otra: ¿por qué Antonio Taveras decidió abandonar el partido de gobierno?
La respuesta, según el propio legislador, está relacionada con el rumbo que tomó el PRM luego de llegar al poder.
Taveras aseguró que se integró al proyecto encabezado por el presidente Luis Abinader motivado por promesas de transformación profunda, lucha contra la corrupción, fortalecimiento institucional y eliminación de las viejas prácticas políticas. Sin embargo, afirma que con el paso del tiempo comenzó a sentir que muchas de esas metas “se quedaron a medio camino”.
Uno de los puntos que más pesó en su decisión fue el tema de la corrupción. El senador declaró públicamente que la lucha anticorrupción perdió fuerza y que existe una percepción de indulgencia frente a ciertos casos cuestionados.
“La lucha contra la corrupción ha quedado a medio camino”, expresó durante su discurso en el Senado.
También criticó que el país continúa atrapado en políticas de corto plazo y prácticas clientelares que, según él, impiden cambios reales en la República Dominicana. Para Taveras, el modelo económico sigue creciendo sin generar suficientes oportunidades para la mayoría de la población.
Entre las áreas que mencionó como ejemplos de estancamiento figuran:
* el sistema eléctrico,
* la educación,
* la salud,
* la seguridad social,
* y las reformas institucionales pendientes.
Otro elemento importante detrás de su salida son las tensiones internas dentro del PRM. La organización atraviesa debates sobre reformas internas, liderazgo y posicionamientos de cara al próximo ciclo electoral. La renuncia del senador ocurre precisamente en medio de ese ambiente de fricción política dentro del oficialismo.
Aunque Antonio Taveras evitó atacar directamente al presidente Abinader, sí dejó claro que ya no se sentía identificado con el rumbo del proyecto político oficialista.
“Es una decisión bien ponderada, que no nace del enojo”, afirmó el legislador al explicar que llevaba meses reflexionando sobre abandonar el partido.
La salida duele políticamente al PRM por el perfil de Taveras. No solo representa la provincia Santo Domingo, la demarcación electoral más grande del país, sino que además fue el senador con más votos en las elecciones más recientes, superando incluso la votación obtenida por candidatos presidenciales opositores en esa provincia.
Por eso, más que una simple renuncia, la decisión ha sido interpretada por muchos sectores como una señal de desgaste interno dentro del PRM y una advertencia sobre las diferencias que comienzan a surgir dentro del partido gobernante.



