Odanis Grullón, propietario del restaurante El Navío, denunció que su establecimiento fue demolido pese a contar, según afirma, con permisos otorgados por las autoridades durante varios años para operar en la zona de Cabo Rojo, en Pedernales.
Grullón aseguró que nunca recibió una sentencia judicial que ordenara el desalojo y sostuvo que existía una decisión de un tribunal que suspendía cualquier acción en su contra mientras se conocía el fondo del caso.
El empresario explicó que invirtió durante años en el desarrollo del proyecto, el cual generaba empleos y atraía visitantes a la provincia. Además, afirmó que siempre estuvo dispuesto a dialogar sobre una posible reubicación, pero que nunca recibió una propuesta formal por escrito.
Durante la entrevista, expresó que perdió gran parte de su inversión tras la demolición y cuestionó que la intervención se realizara mientras se encontraba en Santo Domingo atendiendo una convocatoria para una reunión con funcionarios.
Grullón también manifestó sentirse decepcionado por el trato recibido y aseguró que continuará buscando justicia por las vías legales correspondientes.
El caso ha generado debate sobre el desarrollo turístico de Pedernales y el impacto que este proceso puede tener sobre los emprendedores locales que apostaron por la zona antes de la llegada de los grandes proyectos de inversión.



