El reconocido periodista dominicano Julio Martínez Pozo reaccionó de manera efusiva a través de sus redes sociales ante los recientes acontecimientos judiciales que involucran a los exfuncionarios Gonzalo Castillo y José Ramón Peralta. Con una copa de vino en mano, el comunicador celebró lo que considera el fin de un proceso injusto contra ambos políticos.
A través de su cuenta oficial en la red social X (anteriormente Twitter), Martínez Pozo compartió su satisfacción, asegurando que desde el inicio del proceso legal había advertido sobre las irregularidades en las acusaciones presentadas por el Ministerio Público.
Una celebración «mendocina» y una denuncia de «Lawfare»
En su mensaje, el coordinador del influyente programa radial El Sol de la Mañana no ocultó su alegría y reveló que descorchó una botella de vino proveniente de Mendoza, Argentina, para brindar por el dictamen.

Martínez Pozo calificó el expediente contra el excandidato presidencial Gonzalo Castillo como una estrategia de «lawfare» (guerra jurídica con fines políticos) y afirmó que la vinculación del exministro de la Presidencia, José Ramón Peralta, fue un acto totalmente forzado por las autoridades judiciales de la época.
«Acabo de descorchar un mendocino sumamente generoso. Desde el principio denuncié la inclusión de #GonzaloCastillo como una actuación lawfariana y lo de José Ramón Peralta totalmente halado por los moños. El daño causado es irreparable pero me alegra mucho que la justicia llegara», dictaba el mensaje íntegro publicado por el comunicador.
«Un daño irreparable»
A pesar de mostrarse optimista y aliviado por el rumbo actual del caso, el periodista hizo hincapié en las secuelas personales, políticas y morales que sufrieron los encartados durante el proceso. Según Martínez Pozo, el «daño causado es irreparable», refiriéndose al impacto del escrutinio público y las medidas de coerción a las que fueron sometidos los exmiembros del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).
La publicación de Martínez Pozo ha generado un amplio debate en las redes sociales, dividiendo opiniones entre quienes apoyan sus planteamientos sobre la politización de la justicia y aquellos que defienden los esfuerzos anticorrupción del Ministerio Público.



