El posible aumento en los precios de los combustibles vuelve a encender las alarmas entre comerciantes y consumidores, ante el temor de que cualquier incremento termine reflejándose en los productos de la canasta básica.
Representantes del comercio advierten que el impacto no se quedaría solo en las estaciones de gasolina. Explican que cuando sube el gasoil o la gasolina también aumentan los costos del transporte de mercancías, la distribución y la operación de negocios que dependen diariamente de esos insumos.
El mayor temor es que se produzca un efecto dominó: primero suben los combustibles, luego el transporte, después los costos de producción y finalmente los precios que paga la población en colmados, mercados y supermercados.
Productos como arroz, pollo, huevos, aceites, víveres, carnes, artículos de limpieza y otros bienes de consumo masivo podrían sentir presión si los costos logísticos continúan aumentando.
Aunque el Gobierno ha mantenido subsidios para evitar alzas más fuertes en algunos combustibles, sectores comerciales entienden que esas medidas deben ir acompañadas de controles y estrategias más claras para impedir que el bolsillo de la gente siga perdiendo fuerza.
La preocupación principal es que las familias dominicanas ya enfrentan una carga elevada por el costo de la vida, por lo que cualquier aumento adicional en alimentos y productos básicos agravaría la situación económica de los hogares.
Otro golpe al bolsillo
Para muchos consumidores, el problema no es solo que suba un producto específico, sino que todo termine aumentando al mismo tiempo. Por eso, comerciantes insisten en que el tema de los combustibles debe manejarse con cuidado, ya que su impacto llega prácticamente a todos los sectores de la economía.
La advertencia es clara: si los combustibles suben, la canasta básica podría subir detrás.



