El municipio de Jarabacoa se encuentra sumido en una preocupante crisis ambiental y de salud pública. Una densa y contaminante humareda, provocada por un incendio de gran magnitud en el vertedero municipal, mantiene arropada a gran parte de la demarcación, desatando la alarma entre los comunitarios por los efectos nocivos en el aire y la salud de las familias.
El periodista Roberto Ureña denuncia que la gravedad de la situación fue denunciada formalmente por el alcalde de Jarabacoa, Joselito Abreu, quien calificó el panorama actual como una verdadera emergencia que requiere de la atención e intervención inmediata de las autoridades competentes del Gobierno central.
Un foco de contaminación en Buena Vista
El depósito de desechos sólidos afectado se encuentra ubicado en la comunidad de Rabo de Chivo, perteneciente al distrito municipal de Buena Vista. Durante una visita de inspección al lugar, el ejecutivo municipal hizo un llamado enérgico a los funcionarios e instituciones gubernamentales para que acudan en auxilio del municipio serrano antes de que las consecuencias sean irreversibles.
Abreu fue enfático al señalar el impacto negativo que este siniestro tiene sobre la economía local, recordando el posicionamiento estratégico de la zona:
- Golpe al turismo: Jarabacoa es uno de los principales destinos ecoturísticos de la República Dominicana.
- Impacto masivo: La humareda no solo está castigando a los residentes habituales, sino también a los miles de turistas nacionales y extranjeros que visitan la ciudad cada semana en busca de aire puro.
Promesas sin cumplir y advertencia de la Alcaldía
El alcalde Abreu lamentó que, a pesar de que el Ministerio de Medio Ambiente está al tanto de la situación y ha realizado promesas para mitigar la problemática, hasta la fecha no se han materializado soluciones concretas en el terreno.
Ante el estancamiento de las respuestas estatales, la autoridad municipal lanzó una fuerte advertencia sobre el rumbo que podría tomar la administración local en los próximos días:
«De no resolverse esta situación en el corto plazo, el gobierno local podría declararse incompetente para manejar este problema y procederemos a tomar medidas contundentes en la legítima defensa de nuestra población».
Mientras las soluciones institucionales se hacen esperar, el humo tóxico continúa expandiéndose por distintos sectores de Jarabacoa, incrementando el temor de los ciudadanos ante el inminente riesgo de brotes de enfermedades respiratorias y de la piel.



