Las autoridades de Barahona manifestaron su preocupación por el creciente impacto del sargazo en la costa de la provincia, una situación que amenaza el turismo, afecta el ecosistema marino y genera pérdidas económicas en diversas comunidades.
El fenómeno ha provocado una notable acumulación de algas en playas y zonas costeras, alterando el paisaje natural y dificultando el desarrollo de actividades recreativas y turísticas. Además, la descomposición del sargazo produce malos olores que afectan tanto a residentes como a visitantes.
Representantes de instituciones locales señalaron que el problema requiere atención urgente debido a las repercusiones que ya comienza a tener sobre la economía de la provincia, especialmente en negocios vinculados al turismo y los servicios.
Las autoridades indicaron que trabajan en la evaluación de estrategias para mitigar los efectos de las arribazones de sargazo, incluyendo labores de monitoreo, limpieza y posibles alternativas para el aprovechamiento de estas algas.
La preocupación también alcanza a comerciantes y empresarios de la zona, quienes han reportado una disminución en la afluencia de visitantes a playas y espacios recreativos afectados por la presencia masiva de sargazo.
Especialistas advierten que la llegada de grandes cantidades de estas algas podría continuar durante los próximos meses, impulsada por factores ambientales y climáticos que favorecen su proliferación en el Atlántico y el Caribe.
Ante este escenario, diversos sectores consideran necesario fortalecer la coordinación entre las autoridades, el sector privado y las comunidades costeras para implementar soluciones que reduzcan el impacto ambiental y económico del fenómeno.
Mientras tanto, Barahona enfrenta uno de los desafíos ambientales más importantes de los últimos años, con la esperanza de preservar sus atractivos naturales y proteger una actividad turística que constituye uno de los principales motores económicos de la provincia.



