El Tribunal Colegiado de San Pedro de Macorís dictó una sentencia de 10 años de prisión contra tres hombres hallados culpables de planificar y ejecutar el secuestro de un ciudadano en la Autovía del Este, en un hecho ocurrido en abril de 2024.
El tribunal, presidido por el magistrado Juan de la Cruz Rijo Güilamo, acogió en su totalidad la acusación presentada por el Ministerio Público, validando las pruebas que demostraron la responsabilidad penal de los encartados en los delitos de secuestro, retención ilegal, asociación de malhechores, y porte y tenencia ilegal de arma de fuego.
Los condenados son:
- Rafael Antonio Guzmán Llena (alias Mello o Rafa)
- Jorge Luis Carrasco Alfonseca
- Julio César Familia Frías (alias Miguelito)
El día del crimen y el rescate
De acuerdo con la investigación, el hecho delictivo se registró el 16 de abril de 2024. Los procesados interceptaron a la víctima —cuyo nombre se mantiene en reserva por motivos de seguridad legal— mientras esta transitaba por la Autovía del Este.
Haciendo uso de armas de fuego, violencia física e intimidación, los atacantes despojaron al ciudadano de su libertad y lo trasladaron en contra de su voluntad. Sin embargo, la rápida y oportuna intervención de la Policía Nacional logró frustrar los planes de la red criminal, logrando rescatar a la víctima con vida y capturar a los tres hombres en flagrante delito.
Una base probatoria «irrefutable»
El caso fue llevado a estrado por un equipo de litigación integrado por el fiscal Claudio Alberto Cordero Jiménez (representante de la Unidad Antisecuestro y de la Procuraduría Especializada Antilavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo) y el fiscal Eugenio Zacarías (de la Fiscalía de San Pedro de Macorís). Aunque el Ministerio Público había solicitado originalmente una pena de 20 años, los fiscales valoraron la condena de 10 años como un fallo ejemplarizante.
Durante el juicio, los fiscales presentaron un robusto conjunto de pruebas documentales, testimoniales, materiales y periciales. Entre los elementos probatorios incautados en el operativo de rescate y presentados ante el juez penal destacan:
- Una pistola (la cual fue decomisada formalmente).
- Armas blancas y diversos objetos utilizados para someter a la víctima.
- Teléfonos celulares y dinero en efectivo.
- Los vehículos utilizados por la estructura criminal para cometer el hecho.
«Las pruebas permitieron establecer la participación directa de los hoy condenados en la planificación, ejecución y desarrollo de una estructura criminal dedicada al secuestro», apuntó el órgano persecutor tras el dictamen.
Los tres sentenciados deberán cumplir la totalidad de su condena en el Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) de San Pedro de Macorís.



