El presidente de la Cámara de Comercio y Producción de Santiago, Luis Campos, aseguró que en el país persiste una fuerte resistencia a la formalización empresarial, especialmente por el temor que genera la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), a la que muchos emprendedores ven como “el primer cuco”.
Durante sus declaraciones, Campos cuestionó que la administración tributaria sea percibida como un ente distante y hostil hacia las pequeñas y medianas empresas, lo que, a su juicio, desincentiva la formalización.
“El primer cuco del empresario informal, grande o pequeño, es Impuestos Internos”, afirmó, al tiempo que señaló que muchos comerciantes evitan registrarse por miedo a la fiscalización y a la carga impositiva.
A su juicio, el proceso debe ser asumido como una tarea conjunta entre el Estado, el sector privado, las cámaras de comercio, la academia y la sociedad en general, para lograr un cambio cultural en torno a la formalidad.
El dirigente empresarial advirtió que en Santiago la informalidad continúa siendo elevada y afecta de manera significativa la economía local. Explicó que existe la percepción de que formalizarse implica una carga excesiva de impuestos como el Impuesto sobre la Renta, la seguridad social y otras contribuciones, sin que los ciudadanos sientan una compensación adecuada en servicios públicos. “Hay un tabú de que el gobierno te va a tomar una tajada muy grande de lo que tú estás ganando”, expresó.



