Juan Salas, director ejecutivo de la Defensa Civil y presidente de la Comisión Nacional de Emergencias, está acostumbrado a liderar al país en sus momentos más vulnerables frente a tormentas y desastres naturales. Sin embargo, recientemente le tocó coordinar la respuesta ante la crisis más íntima y desafiante de su existencia: su propia batalla contra el cáncer de colon.
En una emotiva e íntima entrevista concedida al periodista Graymer Méndez en el programa «Casi Personal» (transmitido por VTV, canal 32), Salas abrió su corazón para compartir un testimonio que va más allá de la política o la gestión pública; es un relato de fe, resiliencia y un canto rotundo a la vida.
La tormenta silenciosa y la intervención oportuna
El diagnóstico llegó sin avisar, camuflado en la aparente normalidad de unos estudios médicos de rutina. A pesar de no presentar síntomas evidentes, las evaluaciones detectaron una condición cancerígena en el colon que transformó su realidad de la noche a la mañana.
Lo que siguió fue una verdadera prueba de resistencia física y mental. Salas se sometió a un agresivo y complejo proceso quirúrgico en el que le fueron extirpados:
- El riñón derecho.
- La vesícula biliar.
- Una parte del hígado.
- Aproximadamente 50 centímetros del colon ascendente.
A este titánico esfuerzo en el quirófano se sumó un prolongado tratamiento oncológico de quimioterapia. Lejos de rendirse, el funcionario asumió el proceso con la misma disciplina con la que dirige los operativos de rescate nacionales, demostrando que el cuerpo humano tiene una capacidad asombrosa de regeneración cuando se actúa a tiempo.
Una nueva misión: Sembrar una cultura de prevención
Para Juan Salas, haber sobrevivido a este proceso no es solo un motivo de celebración personal, sino un compromiso social. Su experiencia le ha permitido comprender con mayor profundidad el verdadero valor de la vida y el autocuidado, transformando su dolor en una campaña de concienciación.
“Debemos entender que la prevención salva vidas. Si algo aprendí de esta experiencia es que los chequeos médicos oportunos pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Hoy la ciencia ha avanzado significativamente, pero el diagnóstico temprano sigue siendo una de las herramientas más poderosas para enfrentar el cáncer”, reflexionó con evidente emoción.
Gratitud, fe y un mensaje para el alma
Durante el encuentro, Salas no solo reconoció la impecable labor del personal médico que lo acompañó, sino que se mostró profundamente conmovido por las cadenas de oración y las muestras de solidaridad de sus familiares, amigos y ciudadanos particulares que se mantuvieron al tanto de su salud.
Para aquellos que hoy reciben un diagnóstico adverso y se encuentran en el túnel oscuro de la enfermedad, el director de la Defensa Civil dejó un mensaje cargado de luz y determinación:
“Quiero que este testimonio sirva para que más personas se realicen sus evaluaciones médicas a tiempo, sigan las recomendaciones de sus especialistas y nunca pierdan la esperanza. El cáncer es una condición que puede enfrentarse con éxito cuando se detecta oportunamente y se actúa con disciplina y determinación”.
La historia de Juan Salas nos recuerda que, a veces, la emergencia más importante que debemos atender no está afuera, sino dentro de nosotros mismos, y que escuchar a nuestro cuerpo a tiempo sigue siendo la mejor estrategia para proteger el milagro de la vida.



