El analista político Humberto Salazar lanzó duras críticas contra la estructura interna del partido Fuerza del Pueblo (FP), asegurando que su presidente y exmandatario de la República, Leonel Fernández, carece de autoridad real dentro de la organización y se encuentra «atrapado» por un reducido grupo de dirigentes a quienes denominó como «la banda de los cuatro».
Durante su intervención en el espacio Politiqueando RD desde Miami, Salazar analizó una reciente filtración de una reunión privada entre Fernández y la dirigencia de Puerto Plata. Afirmó que este hecho desvía la atención de la verdadera crisis de descontento y renuncias masivas que atraviesa el partido del color verde.
El «problema de origen»: Leonel no sabe manejar un partido
Según Salazar, la raíz del descontrol actual en la Fuerza del Pueblo radica en el temperamento y la trayectoria histórica de Leonel Fernández, quien nunca se ocupó del día a día organizativo en su antiguo partido.
«Leonel Fernández nunca fue un dirigente partidario que tratara con dirigentes de partido. El fusible del PLD en la época en que Leonel era candidato era Danilo Medina. Danilo se sentaba horas a escuchar a la dirigencia y conocía a todo el mundo por su nombre. Al dividirse, Leonel demuestra que es incapaz de manejar un partido de ese tipo porque nunca lo hizo y no es su temperamento», sentenció el analista.
«La banda de los cuatro» y el veto a Omar Fernández
El analista comparó la cúpula que maneja la Fuerza del Pueblo con la célebre facción política de la Revolución Cultural China, identificando con nombres propios a quienes, según él, ostentan el poder real transferido por Fernández:
- Rubén Maldonado
- Roberto Rosario
- César Fernández
- Radamés Jiménez
A juicio de Salazar, este grupo carece de la calidad dirigencial necesaria y mantiene un filtro informativo que perjudica al partido. Asimismo, reveló que este bloque mantiene una guerra interna soterrada contra el senador Omar Fernández, hijo del expresidente.
«Ellos odian a Omar Fernández y bloquean cualquier posibilidad de que herede el liderazgo, porque su único negocio es manejar y controlar a Leonel», aseguró. Debido a este cerco político, operadores tradicionales de gran peso como Félix Bautista han sido «aplastados» y marginados de las actividades principales de la organización.



