El presidente del Senado de la República, Ricardo de los Santos, afirmó este miércoles que las autoridades están conscientes de los posibles recursos legales e impugnaciones que ciudadanos o sectores puedan presentar ante los tribunales contra el nuevo Código Penal. Lejos de rechazar esta posibilidad, el legislador la definió como el ejercicio legítimo de un derecho democrático.
“Nosotros entendemos que es un derecho ciudadano, un derecho que tienen todos los ciudadanos que entiendan que, por una razón u otra, se le estén afectando sus intereses o los intereses de otros”, expresó De los Santos al conversar con los periodistas que cubren la fuente del Congreso Nacional.
A pesar de las eventuales batallas jurídicas que se avecinan, el líder senatorial defendió la firmeza del proyecto, asegurando que el país contará con una normativa moderna y adaptada a las exigencias de la sociedad actual.
Intocable hasta el 3 de agosto: El fin de la «vacación ley»
El nuevo Código Penal tiene pautada su entrada en vigencia para el próximo 3 de agosto de 2026, tras cumplirse el plazo de un año de vacatio legis (vacación ley) establecido en el texto aprobado.
De los Santos aclaró que este período de doce meses se otorgó con el propósito específico de que los jueces, fiscales, abogados y demás actores del sistema judicial dominicano pudieran estudiar a fondo y conocer el contenido de la reforma antes de su aplicación obligatoria.
Asimismo, ante las voces que sugieren modificaciones inmediatas para frenar los recursos de impugnación, el presidente del Senado fue tajante: hasta que la ley no entre en vigor el 3 de agosto, no hay forma jurídica de modificarle «ni un punto ni una coma». Cualquier revisión o reforma futura deberá discutirse una vez el código esté formalmente activo.
Cúmulo de penas y ciberdelitos: Las armas del nuevo sistema
Al contrastar la reforma con la legislación criminal vigente, Ricardo de los Santos enfatizó que el código anterior se encontraba totalmente desfasado, ignorando por completo la evolución del crimen organizado y la tecnología.
Entre las grandes novedades y bondades que «vendrán a fortalecer el sistema de justicia dominicano», el legislador destacó:
Tipificación de nuevos delitos: Inclusión de figuras jurídicas modernas como el ciberdelito y los ataques a la ciberseguridad.
El cúmulo de penas: Un reclamo histórico de la sociedad dominicana que permitirá sancionar de forma independiente cada delito cometido por un infractor en un mismo hecho.
Para ilustrar el impacto del cúmulo de penas, el senador recordó el trágico caso del niño Llenas Aybar, uno de los crímenes que más ha conmocionado al país. Explicó que, bajo el viejo esquema, a pesar de que en ese hecho concurrieron delitos graves como secuestro, violación, tortura y asesinato, los responsables sólo pudieron ser juzgados y sentenciados por un solo crimen. Con el nuevo esquema, esto cambiará de forma radical.
«Tuvimos la decisión firme y le prometimos al pueblo dominicano que le iba a dar un nuevo Código Penal, mejor al que teníamos, y ya eso es posible», concluyó De los Santos, invitando a esperar el inicio de su vigencia y el curso que tomen las herramientas legales en las Altas Cortes.



