El psicólogo clínico César E. Castellanos planteó que los feminicidios y demás muertes derivadas de conflictos en las relaciones de pareja deben abordarse como un problema de salud pública y no limitarse exclusivamente al ámbito policial o judicial, al considerar que se trata de un fenómeno multicausal.
Estas consideraciones fueron expuestas por Castellanos al ser entrevistado en el programa Toque Final, que conduce el periodista Julio Martínez Pozo y se transmite por Antena 7, donde analizó los factores que inciden en la violencia dentro de las relaciones de pareja y las medidas necesarias para prevenir este tipo de hechos.
«Las muertes son un problema de salud pública, no son solamente problemas legales y judiciales», expresó Castellanos.
El especialista sostuvo que los asesinatos originados en conflictos de relaciones personales guardan relación con factores culturales y con la necesidad de fortalecer las estructuras del Estado, particularmente en las áreas de salud, educación y las instituciones responsables de la prevención.
Asimismo, explicó que, según los estudios epidemiológicos, cerca del 70% de los feminicidios ocurre en el contexto de conflictos de pareja y que, en aproximadamente el 80% de esos casos, existe violencia recíproca entre ambos miembros de la relación, aunque la agresión masculina suele resultar más letal.
Castellanos afirmó, además, que la violencia «no es un comportamiento normal», sino una conducta vinculada a problemas de salud mental y a dificultades en el manejo de los conflictos.
El psicólogo clínico precisó que ningún país ha logrado reducir este tipo de hechos recurriendo únicamente a estrategias policiales o judiciales, por lo que insistió en la necesidad de una respuesta integral.
«No existe absolutamente ningún país que utilizando las estrategias que se están usando en la República Dominicana haya podido disminuir los conflictos que terminan en muertes», afirmó.
También señaló que, desde una perspectiva epidemiológica, la tasa de feminicidios en República Dominicana debe analizarse dentro del conjunto de las causas de mortalidad. No obstante, enfatizó que «cada vida es importante y toda vida debe ser protegida», por lo que consideró indispensable mantener la visibilidad del problema y fortalecer las políticas de prevención.
Reiteró que la respuesta del Estado debe integrar la salud mental, el sistema educativo y las instituciones públicas para intervenir sobre las causas que originan la violencia antes de que desemboque en hechos fatales.



