Con su cambio de avión de última hora para partir de la cumbre de la OTAN en Turquía, Donald Trump despertó esta semana numerosas preocupaciones sobre la seguridad en torno a su nuevo Air Force One, un regalo de Catar.
Al volar hacia Ankara en este Boeing 747 remodelado, el presidente estadounidense no ocultó su entusiasmo y lo describió como un avión «realmente excepcional».
Pero una vez en Turquía, Trump renunció de repente a utilizarlo para salir del país.
El lujoso jet voló hacia el Reino Unido sin el presidente para que, según él, las tropas estadounidenses pudieran visitarlo, mientras que él hizo el trayecto en el modelo anterior.
El nuevo avión regalado por la familia real catarí no está equipado con los mismos sistemas de defensa que sus predecesores, según el New York Times.
El medio reveló también que el cambio de avión fue recomendado por el Servicio de Seguridad de Estados Unidos, en un momento de repunte de las tensiones con Irán, país fronterizo de Turquía.
A raíz de estas informaciones, la Fiscalía Federal de Nueva York, en manos de un aliado de Trump, ha citado a declarar ante la justicia el miércoles a los autores de los artículos por una «supuesta infracción de la ley penal federal», anunció el sábado el diario neoyorquino.
«Hay que entender este acto descarado como un intento de impedir que la población sepa lo que ocurre en su país, intimidando a los periodistas para que no hagan su trabajo», denunció el abogado del prestigioso periódico, quien recordó que esta medida es muy poco habitual en Estados Unidos.
El New York Times es blanco habitual del republicano, quien no deja de lanzar críticas mordaces, amenazas y demandas judiciales contra la prensa.
– «Todos los medios a disposición» –
Al partir de Ankara el miércoles, Trump negó que existiera ninguna amenaza contra él, aunque después de cambiar de avión en el Reino Unido para regresar a Washington con el nuevo aparato, hizo referencia a supuestos intentos de asesinato iraníes: «Probablemente están en un vuelo peligroso por culpa de los sinvergüenzas con los que tenemos que lidiar».
«El nuevo Air Force One es un avión ultramoderno equipado con protocolos de seguridad de alto nivel que garantizan la protección del presidente y de su equipo», afirmó el director de Comunicación de la Casa Blanca, Steven Cheung, en un comunicado enviado a la AFP el viernes.
«Utilizamos todos los medios a nuestra disposición para hacer frente» a las amenazas contra el presidente, continuó.
La víspera había mencionado ante medios estadounidenses la existencia de herramientas de «desvío y desorientación».
Consultado, el Servicio Secreto remitió a la Casa Blanca.
Aunque no hay detalles de dominio público, se ha informado de que el modelo antiguo del Air Force One está dotado de sofisticados sistemas de defensa, entre ellos inhibidores de radar y señuelos antimisiles.
Se desconoce si estos equipos están presentes o no en el nuevo aparato. Pero elementos visibles en los modelos antiguos no lo están en el nuevo.
La familia real catarí donó este lujoso jet a Donald Trump el año pasado, después de que el magnate se quejara del estado de los dos antiguos ejemplares de Air Force One, en servicio desde 1990.
El avión catarí fue rápidamente remodelado por la Fuerza Aérea estadounidense para un vuelo inaugural el 1 de julio hacia Dakota del Norte.
– «Preocupaciones reales» –
Pero el ejército estadounidense había admitido previamente que tuvo que hacer concesiones, en particular respecto a la distribución del interior, para ponerlo rápidamente en servicio.
«No se corrió ningún riesgo en materia de seguridad, protección o comunicaciones, pero el equipo tuvo que tomar decisiones» sobre otros aspectos, explicó la Fuerza Aérea de Estados Unidos en un comunicado en junio.
Senadores demócratas han pedido oficialmente a la Fuerza Aérea que se explique sobre «preocupaciones reales en materia de seguridad nacional».
Exmilitares también han expresado sus dudas.
«No importa cómo equipes un jet catarí, nunca estará construido desde cero para tener las capacidades defensivas de un Air Force One diseñado a medida», afirmó John Teichert, un exoficial de la Fuerza Aérea, en Fox News.
El avión catarí debe utilizarse mientras se entregan en los próximos años dos nuevos Boeing, tras una serie de retrasos.



