El fin de semana dejó una postal que ya se ha vuelto costumbre en el sector eléctrico dominicano: el Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) alcanzó una generación de 3,783.2 megavatios, con una oferta histórica que llegó a los 4,050.7 megavatios, pero eso no impidió que continuaran las quejas por interrupciones del servicio en distintas zonas del país.
La ola de calor que atraviesa la República Dominicana disparó la demanda energética, y aunque la generación se mantuvo alta, no fue suficiente para cubrir por completo el consumo en algunos puntos. El resultado es el mismo de siempre: hogares calurosos, quejas en redes y facturas elevadas que generan molestia entre los usuarios.
Las distribuidoras reportan averías puntuales
Las empresas distribuidoras de electricidad (Edes) han reconocido averías localizadas y aseguran que están trabajando en la colocación de medidores, así como en reparaciones de postes y del tendido eléctrico. Desde el sector se insiste en llamar a la población al ahorro energético, aunque en varios barrios las quejas continúan, tanto por los cortes de luz como por las facturaciones que consideran excesivas.
Pese a la percepción de que la situación ha empeorado, los números oficiales muestran lo contrario: las reclamaciones ante Protecom (Protección de Usuarios del Servicio Eléctrico) bajaron ligeramente entre abril y junio de este año en comparación con el mismo trimestre de 2025, pasando de 15,614 a 15,042 quejas. La distribuidora que más reclamos acumula es Edeeste, seguida de Edesur y Edenorte.
Un sistema que genera más, pero también gasta más
El SENI no solo registró mayor generación, sino también un mayor costo operativo para sostener esa oferta energética. El orden de mérito del postdespacho prioriza las plantas de energía limpia o de menor costo, aunque varias generadoras permanecieron fuera de servicio y tuvieron que ser compensadas por otras. Según cifras del propio SENI, el costo operativo ascendió a RD$309,451.7 millones.
En sectores de Haina como El Calvario, Teres Adón, Los Mota, Juanicapuno, Los Solares, El Consorcio, La Urca y La Feliciana —todos bajo la concesión de Edesur— los residentes reportan interrupciones constantes del servicio.
La situación fue distinta con Edeeste, distribuidora que la semana pasada enfrentó fuertes quejas por parte de varios sectores, pero que esta semana mostró una notable mejoría. A media tarde, la empresa no reportaba ningún circuito completamente fuera de servicio, y solo 934 clientes se vieron afectados por averías puntuales, con un abastecimiento del 99.9%.
Plantas fuera de servicio
Varias generadoras estuvieron indisponibles por distintas razones. Aes Andrés FO se encontraba fuera por cambio de modalidad, al igual que Cespm y Los Mina 5 y 6. Barahona Carbón realizaba mantenimiento programado, mientras que otras plantas quedaron fuera por condiciones climáticas adversas: bajos niveles de radiación solar, poco caudal o embalse insuficiente, escasez de viento, o problemas en la gestión de combustible, como ocurrió con Sultana del Este y San Lorenzo 1.
También se registraron indisponibilidades parciales en Los Orígenes GN, Energas 4 ciclo combinado, Bersal, Cespm, Haina TG y Estrella del Mar.
Las causas detrás de los apagones
De acuerdo con las autoridades del sector, la potencia no servida —es decir, los apagones— responde a una combinación de factores: el crecimiento sostenido de la demanda eléctrica, las altas temperaturas propias de la temporada, la baja frecuencia registrada en algunas plantas, y las pérdidas ocasionadas por el mal estado del tendido eléctrico y el hurto de energía.
Ayer, cerca de las 2:00 de la tarde, el SENI reportó una potencia no servida de 47.6 megavatios en Edenorte, 43 megas en Edesur y 100.8 megas en Edeeste. En ese momento, la matriz energética se componía en un 77% de generación térmica, 13% solar, 7% eólica y 3% hidroeléctrica.
El postdespacho priorizó a las plantas de mayor eficiencia, entre ellas Punta Catalina 1 y 2, Itabo 1 y 2, Cespm GN, Quisqueya y AES Andrés.



