El periodista Domingo Páez sostuvo que el presidente Luis Abinader se encamina a enfrentar un inevitable dilema de «conflicto de interés» y una «trampa política» durante el proceso electoral en el que se elegirá a su sustituto al frente del Poder Ejecutivo.
Durante su intervención en el programa Panorama FM 96.9, Páez explicó que, a diferencia de un proceso de reelección directa —donde el mandatario asume el costo o beneficio de sus propias decisiones—, administrar el Estado mientras el partido oficialista compite con un nuevo candidato coloca al gobernante en una posición de vulnerabilidad frente a la oposición y su propia militancia.
El dilema entre la acusación de la oposición y el reclamo del PRM
El comunicador planteó que Abinader quedará atrapado entre dos fuegos según las decisiones que tome desde el Gobierno respecto a las candidaturas del Partido Revolucionario Moderno (PRM), haciendo referencia a figuras como Carolina Mejía, David Collado y Guido Gómez Mazara:
- Si apoya al candidato oficialista: Si el mandatario ejecuta acciones o medidas desde el Estado que favorezcan a la candidatura del PRM, la oposición lo acusará de uso y abuso de los recursos públicos.
- Si mantiene neutralidad o distancia: Si decide no intervenir ni destinar recursos, la militancia, la dirigencia y el propio candidato de su partido lo señalarán por no brindar el respaldo necesario y apostar al triunfo de la oposición.
Precedentes históricos en la política dominicana
Páez argumentó que esta dinámica no es nueva en la historia política nacional y citó varios precedentes de enfrentamientos entre presidentes en funciones y candidatos de sus propios partidos:
- Antonio Guzmán y Salvador Jorge Blanco: Conflicto interno que generó severas fricciones políticas dentro del partido oficialista.
- Salvador Jorge Blanco y Jacobo Majluta: Enfrentamiento que derivó en la pérdida del poder por parte del PRD y el retorno de Joaquín Balaguer.
- Leonel Fernández y Danilo Medina (2012): Escenario en el que el mandatario debió responder en el extranjero sobre el apoyo a su candidato, mientras la oposición, encabezada por Hipólito Mejía, denunciaba el uso de fondos estatales.
Escenarios y consecuencias pos-electorales
Finalmente, el periodista advirtió que las consecuencias para el presidente Abinader serán complejas sin importar el resultado de los comicios:
- Si gana la oposición: El nuevo gobierno mantendrá al mandatario en la mira judicial para procesarlo por supuesta o real mala administración y actos de corrupción.
- Si pierde el candidato del PRM: El presidente será sometido al juicio interno de su partido, siendo responsabilizado por la derrota política.
Páez concluyó que este escenario constituye una encrucijada inevitable para el jefe de Estado, cuya efectividad y costo político se definirán conforme avance el calendario electoral.



