Con el regreso a clases, la alimentación de los niños vuelve a convertirse en una de las principales preocupaciones de las familias. La educadora Rosa Ariza de Valera, directora del centro educativo Siglo XXI, llamó a los padres a diferenciar los alimentos que corresponden al desayuno de aquellos que resultan más apropiados para colocar en la lonchera escolar.
De acuerdo con declaraciones ofrecidas por Ariza de Valera y recogidas por El Día, uno de los errores que pueden cometer los padres es enviar huevo hervido como merienda, debido principalmente al tiempo que este alimento puede permanecer dentro de una lonchera antes de ser consumido.
“El huevo es el desayuno”
La educadora fue enfática al señalar que “el huevo no es una merienda. El huevo es el desayuno”, al tiempo que reconoció su importante aporte nutricional dentro de una alimentación adecuada.
Su advertencia no busca eliminar el huevo de la dieta de los estudiantes, sino evitar que permanezca durante varias horas en condiciones inadecuadas dentro de la lonchera.
Según explicó, el alimento puede deteriorarse y producir un olor desagradable, situación que incluso podría provocar que el propio niño termine rechazándolo.
Por esa razón, considera correcto que algunos centros educativos soliciten a las familias no enviar huevo hervido como parte de la merienda escolar.
¿Qué pueden desayunar los niños?
Ariza de Valera recomendó procurar que los estudiantes lleguen a la escuela después de consumir un desayuno completo y nutritivo.
Entre las combinaciones mencionadas se encuentran los víveres acompañados de huevo hervido y jugos naturales. También señaló que alimentos como bacalao, sardina y arenque pueden reservarse para el desayuno y no necesariamente colocarse en la lonchera.
Para la merienda escolar, en cambio, sugirió alternativas que puedan conservarse mejor, como frutas, jugos naturales y pequeños sándwiches fríos.
¿Y si el niño no puede desayunar en casa?
La especialista reconoció que la realidad de muchas familias dominicanas puede dificultar que los niños desayunen antes de salir de sus hogares, especialmente por los horarios de trabajo, el tránsito y las distancias que deben recorrer.
Ante estos casos, planteó como alternativa que el estudiante pueda desayunar al llegar temprano al centro educativo, siempre que la escuela disponga de un espacio y las condiciones necesarias para hacerlo.
La intención, explicó, es evitar que los estudiantes comiencen la jornada educativa sin haber ingerido alimentos.
Padres deben supervisar las cafeterías escolares
Ariza de Valera también llamó a los padres a prestar atención a los productos que ofrecen las cafeterías de los colegios y escuelas.
Considera necesario que las familias conozcan previamente el menú disponible y reclamen cuando se comercialicen productos diferentes a los establecidos, tomando en cuenta que los niños no siempre tienen la capacidad de seleccionar las opciones más saludables.
Como ejemplo, indicó que en el centro educativo que dirige decidieron retirar las bebidas gaseosas tras observar cambios en el comportamiento de los estudiantes luego del recreo.
La primera semana de clases también es clave
Más allá de la alimentación, la educadora destacó la importancia de los primeros días del nuevo año escolar. A su juicio, la primera semana no debe ser considerada por los padres como un período en el que los estudiantes simplemente están repasando contenidos anteriores.
Se trata de una etapa de nivelación y diagnóstico que permite identificar conocimientos que no fueron completamente asimilados y determinar cuáles áreas necesitan reforzarse antes de avanzar hacia nuevos contenidos.
Asimismo, este período permite que los estudiantes recuperen hábitos después de las vacaciones, vuelvan a relacionarse con sus compañeros y desarrollen la confianza necesaria para enfrentar el nuevo año escolar.
La especialista también recomendó a las familias preparar emocionalmente a sus hijos y enseñarles a valorar lo que tienen, evitando que se sientan inferiores por reutilizar una mochila, zapatos u otros artículos del año escolar anterior.
Para Ariza de Valera, tanto la alimentación como el acompañamiento familiar y la adaptación durante los primeros días de clases forman parte de las condiciones necesarias para que los niños puedan tener un mejor desempeño durante el año escolar.



