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Lo que debes saber antes de casarte: ¿Cuánto debe tu pareja?

El amor puede ser uno de los principales motivos para iniciar una vida en pareja, pero cuando llega el momento de compartir un hogar, el dinero se convierte en un tema que no debería dejarse para después del matrimonio.

Durante una conversación en El Dinero Podcast, Jairo Severino y Esteban Delgado abordaron la importancia de que las parejas conozcan su verdadera situación económica antes de casarse o comenzar a convivir. La recomendación principal es sencilla: hablar con transparencia sobre ingresos, deudas, gastos y compromisos financieros antes de dar el siguiente paso.

¿Sabes realmente cuánto debe tu pareja?

Conocer cuánto gana el novio, novia o futuro cónyuge no es suficiente. También resulta importante saber cuánto debe, cuántas tarjetas de crédito tiene, qué préstamos está pagando y qué parte de sus ingresos ya está comprometida.

En el programa se plantea una pregunta que muchas parejas posiblemente no pueden responder: ¿cuánto debe actualmente la persona con la que planeas casarte? Incluso cuando se conoce aproximadamente su situación económica, pueden desconocerse las cuotas mensuales que debe pagar.

También deben ponerse sobre la mesa otros compromisos, como préstamos asumidos para familiares, responsabilidades como garante o codeudor y aportes económicos destinados a hijos de relaciones anteriores.

Ganar RD$100,000 no significa disponer de RD$100,000

Durante la conversación se presenta un ejemplo sencillo: una persona gana RD$60,000 mensuales y su pareja RD$40,000. A primera vista, el nuevo hogar tendría ingresos combinados de RD$100,000.

Sin embargo, si quien recibe RD$60,000 debe destinar RD$25,000 o RD$30,000 mensualmente al pago de préstamos u otras obligaciones, la capacidad económica real de la pareja cambia considerablemente.

De ahí la importancia de no limitar la conversación a la pregunta “¿cuánto ganas?”, sino agregar otras: ¿cuánto debes?, ¿cuánto pagas cada mes?, ¿qué compromisos tienes y cuánto dinero queda realmente disponible?

Endeudarse para celebrar la boda puede ser un grave error

Otro punto cuestionado durante el episodio es la decisión de algunas parejas de asumir nuevas deudas para financiar la celebración de su matrimonio.

Como ejemplo, se mencionó el caso de una mujer que tenía una deuda de aproximadamente RD$500,000 antes de casarse y que, después de asumir nuevos compromisos relacionados con la boda, terminó debiendo alrededor de RD$1 millón.

La reflexión es que comenzar una nueva etapa aumentando considerablemente las obligaciones económicas puede generar presión financiera desde los primeros meses de convivencia.

La llamada “infidelidad financiera”

Ocultar el salario, las deudas, préstamos, gastos importantes o compromisos económicos puede convertirse en lo que durante el programa definieron como “infidelidad financiera”.

La transparencia no significa que cada integrante de la pareja tenga que renunciar a su independencia económica. Se trata de que ambos sepan con qué cuentan realmente y cuáles son las obligaciones que pueden afectar las finanzas comunes.

Esta transparencia debería mantenerse después del matrimonio. Por ejemplo, prestar una cantidad importante de dinero a un familiar puede ser una decisión personal, pero si afecta la capacidad económica del hogar, se plantea que debería ser comunicada a la pareja.

Tres cuentas para organizar las finanzas

Una de las propuestas presentadas durante el episodio consiste en manejar tres cuentas o fondos diferenciados: uno personal para cada integrante de la pareja y otro común destinado a las responsabilidades y proyectos del hogar.

La cuenta conjunta podría utilizarse para gastos cotidianos, un fondo de emergencia y objetivos compartidos, como ahorrar para comprar una vivienda. Mientras tanto, cada persona conservaría su propio patrimonio y ahorro individual.

Los gastos no necesariamente deben dividirse 50/50

Otro aspecto destacado es que dividir absolutamente todos los gastos por mitad puede resultar injusto cuando existen diferencias importantes entre los ingresos.

La alternativa planteada es realizar aportes proporcionales a lo que gana cada persona. Si uno gana RD$100,000 y el otro RD$50,000, por ejemplo, quien tiene mayores ingresos podría aportar una cantidad superior manteniendo una proporción similar del salario de cada uno.

Para establecer ese sistema, sin embargo, nuevamente aparece una condición indispensable: ambos deben conocer con claridad los ingresos y compromisos financieros del otro.

Hablar de dinero antes de compartir el hogar

La dinámica económica de las familias ha cambiado. En muchos hogares actualmente ambos integrantes de la pareja generan ingresos y contribuyen económicamente, por lo que definir previamente cómo se administrará el dinero adquiere todavía mayor importancia.

Según lo planteado en El Dinero Podcast, hablar de las finanzas antes de comenzar la convivencia es actualmente un asunto “indispensable” para establecer reglas claras y reducir futuros conflictos.

Ingresos, deudas, tarjetas, préstamos, hijos, ahorros, gastos comunes y obligaciones familiares pueden parecer conversaciones incómodas durante el noviazgo, pero ignorarlas no hace que desaparezcan.

Antes de casarse, la pareja no solo debería saber cuánto gana cada uno, sino cuánto debe, cuánto puede aportar y cuáles son sus verdaderas responsabilidades económicas. Hablar claro sobre dinero antes de compartir un hogar puede evitar que las sorpresas financieras aparezcan cuando la convivencia ya haya comenzado.

Amaury Mo

Amaury Mo

Amaury Moreno (Amaury Mo) Comunicador digital, director creativo de Ensegundos.do desde 2007.