Durante décadas, pronunciar el nombre Codetel era prácticamente hablar del teléfono en la República Dominicana. El aparato fijo en la sala, el sonido del disco al marcar, las llamadas de larga distancia, las primeras conexiones a internet y posteriormente los teléfonos celulares forman parte de una historia empresarial estrechamente ligada al desarrollo de las telecomunicaciones del país.
Para varias generaciones de dominicanos, Codetel fue mucho más que una compañía telefónica. Su presencia llegó a ser tan cotidiana que el nombre de la empresa terminó asociado directamente con el servicio. Sin embargo, después de más de siete décadas utilizando esa identidad, una serie de operaciones corporativas internacionales terminó llevando la histórica marca hacia su desaparición comercial.
Codetel nació en 1930
La Compañía Dominicana de Teléfonos (CODETEL) fue constituida el 11 de noviembre de 1930 como subsidiaria de la Anglo Canadian Telephone Company. Sus operaciones comenzaron meses después en San Pedro de Macorís, donde instaló la primera central telefónica automática fuera de Santo Domingo.
Su llegada ocurrió en un momento particularmente difícil. El ciclón San Zenón había destruido gran parte de las instalaciones telefónicas existentes y el Estado dominicano enfrentaba dificultades para restablecer el servicio. Codetel suscribió entonces un contrato con el Gobierno mediante el cual recibió el servicio telefónico interprovincial y una franquicia para operar las comunicaciones nacionales e internacionales.
Desde allí comenzó una expansión que durante las décadas siguientes convertiría a la empresa en uno de los principales protagonistas de la modernización tecnológica dominicana.
El cable submarino que conectó al país con el mundo
Uno de los acontecimientos más importantes ocurrió el 14 de septiembre de 1968, cuando fue instalado un cable submarino que conectaba a República Dominicana con Saint Thomas, en las Islas Vírgenes.
De acuerdo con la historia institucional de la actual Claro Dominicana, aquel fue apenas el cuarto cable de ese tipo instalado en América Latina y permitió mejorar considerablemente las comunicaciones telefónicas internacionales del país.
La transformación continuó en 1975 con la estación satelital de Cambita, San Cristóbal, que convirtió las comunicaciones vía satélite en una de las principales rutas para el tráfico internacional. Posteriormente, en 1981, República Dominicana se integró al sistema de Discado Directo a Distancia (DDD), permitiendo realizar llamadas internacionales sin depender necesariamente de una operadora.
Codetel también impulsó la telefonía celular
Otro cambio histórico llegó durante la década de 1980. Los registros del sector de telecomunicaciones dominicano sitúan en ese período la introducción de la red celular en el país.
A finales de 1987, Codetel comenzó además a instalar teléfonos públicos celulares en lugares apartados, aprovechando una tecnología que permitía llevar comunicaciones a zonas donde desplegar redes tradicionales resultaba complicado.
Para una sociedad acostumbrada a que hablar por teléfono significara permanecer cerca de un aparato conectado mediante cables, la llegada de la telefonía móvil representó un cambio radical.
Y entonces llegó internet
La revolución siguiente ocurrió en 1995, cuando Codetel inició la comercialización de internet en República Dominicana e instaló su propio nodo de acceso a la red mundial.
Aunque para entonces las computadoras personales todavía estaban lejos de tener la presencia actual, el servicio abrió una nueva etapa para hogares, universidades, instituciones y empresas.
Muchos dominicanos recuerdan especialmente los años del internet por conexión telefónica o dial-up: mientras la computadora permanecía conectada, la línea telefónica quedaba ocupada. Aquellos sonidos electrónicos del módem intentando establecer comunicación se convirtieron en otra señal característica de una generación.
La transcripción que sirve de base a esta historia recoge precisamente esa memoria: el teléfono fijo, las líneas que ocasionalmente se cruzaban, la espera para poder utilizar el aparato y la llegada de internet como algunos de los recuerdos que hicieron de Codetel una marca profundamente vinculada con la vida cotidiana dominicana.
La llegada de Verizon
La historia corporativa comenzó a cambiar en el año 2000. La estadounidense GTE, empresa matriz de Codetel durante décadas, se fusionó con Bell Atlantic. De esa operación nació Verizon Communications.
Codetel quedó entonces dentro de la estructura del nuevo gigante estadounidense y posteriormente pasó a utilizar comercialmente la identidad de Verizon Dominicana.
Pero esa etapa sería relativamente breve.
Una venta multimillonaria a América Móvil
En 2006 Verizon decidió desprenderse de varias de sus inversiones de telecomunicaciones en América Latina y el Caribe, entre ellas su operación en República Dominicana.
La compañía estadounidense acordó vender el 100 % de su participación indirecta en Verizon Dominicana a América Móvil, el grupo mexicano encabezado por el empresario Carlos Slim.
La operación dominicana se cerró oficialmente el 1 de diciembre de 2006. El informe anual de Verizon correspondiente a ese año registra ingresos netos en efectivo por aproximadamente US$2,042 millones, después de un ajuste al precio de compra.
La magnitud de la operación reflejaba el valor alcanzado por una compañía que durante décadas había construido una de las infraestructuras de telecomunicaciones más importantes del país.
De Verizon a Claro
Con América Móvil como nueva propietaria comenzó otra transformación. En 2007 se inició el proceso mediante el cual Claro fue sustituyendo progresivamente las anteriores identidades comerciales.
Según los datos históricos publicados por la propia compañía, al momento de la adquisición Verizon Dominicana tenía más de 750 mil suscriptores de servicios fijos y banda ancha y aproximadamente 2.1 millones de suscriptores móviles.
Durante un período se mantuvo la denominación Claro Codetel, conservando parte del nombre que los dominicanos habían conocido durante generaciones. Sin embargo, el proceso de unificación continuó hasta establecer a Claro como la marca comercial de la empresa.
Codetel desapareció como marca, pero no su infraestructura
Decir que Codetel simplemente «desapareció» puede resultar engañoso. Lo que desapareció fundamentalmente fue la marca histórica. La compañía, sus redes, clientes, infraestructura y operaciones continuaron evolucionando bajo sus nuevos propietarios y finalmente bajo la identidad de Claro.
De hecho, la actual empresa reconoce oficialmente a la Codetel fundada en 1930 como el origen de su trayectoria en República Dominicana. Esa continuidad permite seguir una misma línea histórica desde las primeras centrales telefónicas hasta las actuales redes de fibra óptica y 5G.
Una marca que quedó en la memoria dominicana
El impacto de Codetel resulta difícil de explicar únicamente mediante cifras. Para quienes vivieron aquella época, existen recuerdos que pertenecen a una tecnología completamente diferente a la actual: esperar una llamada junto al teléfono de la casa, memorizar números, utilizar teléfonos públicos, llamar mediante operadora, escuchar el módem conectándose a internet o descubrir por primera vez que era posible hablar por teléfono desde un vehículo o desde la calle.
Codetel estuvo presente durante buena parte de esa transformación.
Su nombre dejó de utilizarse comercialmente, pero muchas de las innovaciones que marcaron la evolución de las telecomunicaciones dominicanas pasaron por aquella compañía: telefonía automática, comunicaciones internacionales mediante cable submarino, satélites, discado directo, telefonía celular, transmisión de datos e internet.
Por eso, para varias generaciones, Codetel continúa siendo mucho más que el antiguo nombre de Claro. Es el recuerdo de una época en la que República Dominicana comenzó a conectarse primero por teléfono y posteriormente con el mundo digital.



