La Junta Central Electoral (JCE) enfrenta uno de los retos políticos más delicados de cara a las próximas elecciones congresuales: decidir de qué provincias y circunscripciones saldrán las veinte diputaciones que dejarán de existir a partir de 2028.
El origen de esta reducción está en la reforma constitucional de 2024, que bajó de 190 a 170 el número de integrantes de la Cámara de Diputados. Sin embargo, el texto constitucional nunca especificó cuáles demarcaciones perderían sus curules, dejando esa tarea pendiente para el organismo electoral antes de los comicios congresuales de 2028.
¿Cuáles diputaciones desaparecen realmente?
Contrario a lo que muchos podrían pensar, el recorte no afecta a todos los tipos de diputados por igual. Las veinte posiciones que se eliminarán corresponden únicamente a las diputaciones territoriales.
Según la nueva Constitución, la Cámara quedará conformada por 158 diputados territoriales, cinco diputados nacionales elegidos por acumulación de votos y siete representantes de dominicanos en el exterior. Como actualmente existen 178 diputados territoriales, la diferencia —exactamente veinte— es la que deberá redistribuirse o eliminarse.
El criterio que usará la JCE para repartir los escaños
La Constitución establece que los 158 diputados territoriales se distribuirán entre el Distrito Nacional y las provincias según la población electoral registrada, con una garantía clave: ninguna provincia podrá quedarse con menos de dos representantes.
Para las elecciones de 2028 existe además una regla especial: una disposición transitoria ordena que esa distribución se calcule usando como referencia el padrón electoral que se utilizó en los comicios congresuales de mayo de 2024.
Esto significa que el proceso no consistirá en escoger veinte diputados actuales y quitarles el cargo de forma individual, sino en determinar cuántos escaños le corresponden a cada provincia y luego cómo se reparten entre las circunscripciones existentes.
El resultado podría dejar a circunscripciones que hoy eligen seis diputados eligiendo solo cinco, otras que tienen cinco bajando a cuatro, o provincias con mayor peso poblacional perdiendo más de una posición, todo dependiendo de la fórmula final que aplique la JCE.
Opción Democrática propone cambiar las reglas del juego
Aunque la JCE todavía no ha revelado públicamente el nuevo mapa de diputaciones, los partidos ya empezaron a mover fichas. Opción Democrática (OD) depositó ante el organismo electoral una propuesta para que las provincias que hoy están divididas en varias circunscripciones pasen a considerarse una sola demarcación a la hora de elegir diputados.
José Horacio Rodríguez, presidente de esa organización, planteó como ejemplo el Distrito Nacional: en lugar de reducir individualmente los diputados de cada circunscripción, propone que todo el Distrito compita por sus escaños dentro de una misma bolsa electoral. De acuerdo a Rodríguez en El Día, «nosotros le estamos planteando que no achique las provincias».
Según indica el dirigente, la JCE acogió la propuesta para estudiarla y ya dispuso la creación de una mesa técnica que analizará su viabilidad y sus posibles efectos.
El debate de fondo: el método D’Hondt y los partidos pequeños
La discusión también reabre un viejo debate electoral: la relación entre el tamaño de las circunscripciones y el método D’Hondt, usado para convertir votos en escaños. La Ley 20-23 exige que la cantidad de diputados por circunscripción guarde relación con la representación poblacional de cada división política.
El tamaño de las circunscripciones importa porque, mientras menos posiciones hay disponibles, más difícil resulta para los partidos pequeños obtener representación. Rodríguez cita como ejemplo lo ocurrido en 14 demarcaciones con solo dos diputados, donde el Partido Revolucionario Moderno logró cerca del 65% de los votos en las elecciones pasadas, pero se quedó con 27 de los 28 escaños disponibles.
Con ese antecedente sobre la mesa, Opción Democrática sostiene que circunscripciones más grandes permitirían una distribución más proporcional del poder político.



