La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días atendió el llamado del presidente de la República, Luis Abinader, y participó en una jornada nacional de oración y acción de gracias celebrada en el Salón de las Cariátides del Palacio Nacional.
En la actividad, La Iglesia de Jesucristo estuvo representada por el élder Ahmad S. Corbitt, Setenta Autoridad General y miembro de la Presidencia del Área del Caribe, cuyo objetivo estuvo en reunir a líderes de distintas denominaciones religiosas para orar por la República Dominicana y transmitir un mensaje de gratitud y esperanza.
“Me siento profundamente agradecido por la oportunidad de participar en este encuentro y compartir con grandes amigos de otras denominaciones religiosas. Actividades como esta reflejan la importancia de la libertad religiosa, que nos permite unirnos, dialogar y trabajar juntos por el bienestar del pueblo dominicano”, expresó el élder Corbitt.
La jornada fue coordinada por el pastor Milcíades Franjul, director de la Oficina de Enlace Cristiano ante el Poder Ejecutivo y contó con la presencia de la primera dama de la República, Raquel Arbaje; monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, arzobispo coadjutor de Santo Domingo; el obispo Reynaldo Franco Aquino, presidente de la Mesa de Diálogo y Representación Cristiana; el pastor Fidel Lorenzo Merán, presidente del Consejo Dominicano de Unidad Evangélica; el reverendo Feliciano Lancer; el pastor Julio Morales y otros representantes religiosos.
La Iglesia de Jesucristo mantiene su disposición de colaborar con las instituciones públicas y las organizaciones religiosas y comunitarias en iniciativas que contribuyan al bienestar de las familias y comunidades de la República Dominicana.



