Cabo Cañaveral, Florida. Científicos descubrieron en la Luna un enorme cráter de impacto que se formó hace apenas dos años y que había pasado inadvertido entre la gran cantidad de imágenes recopiladas por el Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO) de la NASA.
El cráter, de aproximadamente 222 metros de diámetro y hasta 43 metros de profundidad, es el mayor impacto reciente de este tipo identificado en el sistema solar. Los investigadores estiman que un acontecimiento de semejante magnitud ocurre aproximadamente una vez cada 132 años, por lo que el hallazgo representa una oportunidad excepcional para estudiar cómo los impactos modifican la superficie lunar.
El impacto ocurrió en 2024
Las imágenes del LRO permitieron determinar que el cráter se formó entre el 11 de abril y el 22 de mayo de 2024, cuando un fragmento de un asteroide o cometa impactó contra la superficie de la Luna.
El acontecimiento no fue detectado en tiempo real por telescopios terrestres o espaciales. Las primeras imágenes que mostraban el nuevo cráter fueron obtenidas por el LRO en mayo de 2024, pero no fueron identificadas entre el enorme volumen de datos hasta agosto de 2025.
Posteriormente, la nave obtuvo imágenes de mayor resolución y el descubrimiento fue confirmado a comienzos de 2026.
El cráter recibió el nombre de McGetchin, en honor a Thomas McGetchin, quien fue director del Instituto Lunar y Planetario de Houston.
Tres veces mayor que el récord anterior
El nuevo cráter tiene aproximadamente tres veces el tamaño del anterior cráter de impacto reciente más grande identificado por el LRO, cuyo descubrimiento se produjo alrededor de una década atrás.
El impacto también alteró una extensa zona de la superficie lunar. Los investigadores determinaron que el material expulsado alcanzó una distancia superior a 100 kilómetros desde el punto de impacto.
Mark Robinson, científico en jefe de las cámaras del LRO y autor principal de uno de los estudios, señaló que el polvo y el material rocoso fueron expulsados en un ángulo mayor de lo esperado.
El impacto habría sido provocado por un objeto cuyo tamaño podría compararse con el de un edificio de tres a seis pisos.
Una “mancha fría” alrededor del cráter
Otro de los estudios relacionados con el descubrimiento identificó una zona de aproximadamente 7 kilómetros de diámetro alrededor del cráter en la que las propiedades de la capa superior del suelo lunar habían cambiado.
Los investigadores explican que el impacto removió material de las capas superficiales y dejó expuestos elementos que normalmente permanecen debajo del suelo.
Este fenómeno ofrece una oportunidad para estudiar cómo los impactos transforman constantemente la superficie de la Luna.
La Luna cambia más de lo que se pensaba
Desde su lanzamiento en 2009, el Orbitador de Reconocimiento Lunar ha permitido identificar numerosos cráteres y cambios recientes en la superficie lunar.
Los investigadores estiman que la capa superior del suelo lunar puede ser alterada por material expulsado de impactos aproximadamente cada 80,000 años, una frecuencia mayor de la que se calculaba anteriormente.
Esto también cuestiona la idea de que las huellas dejadas por los astronautas de las misiones Apolo permanecerán intactas durante períodos extremadamente largos. La actividad provocada por impactos y la redistribución del material de la superficie terminarán modificando esas marcas con el paso del tiempo.
Un dato importante para futuras bases lunares
El descubrimiento tiene especial interés porque la NASA trabaja en futuros proyectos de exploración y en planes para establecer infraestructura en la superficie lunar.
Uno de los próximos objetivos de los investigadores será determinar hasta dónde puede llegar el material expulsado por impactos de este tamaño y evaluar el riesgo de que esos fragmentos alcancen una futura base lunar.
Comprender la frecuencia, magnitud y alcance de estos impactos podría ayudar a los ingenieros a diseñar estructuras capaces de soportar mejor los efectos de eventos similares.
El cráter McGetchin ofrece así una oportunidad poco común: observar relativamente poco después de ocurrido un impacto capaz de transformar una parte de la superficie lunar y utilizar sus consecuencias para comprender mejor los riesgos que enfrentarán las futuras misiones tripuladas.



