Los dueños de algunos corredores aseguran que la publicidad que cubre sus autobuses es legal y hasta protege a los pasajeros. Pero no todos los usuarios lo ven igual, y la pregunta de fondo es si esos forros respetan lo que exige la ley.
De acuerdo a Adalberto de la Rosa en Diario Libre, tres de los cuatro corredores privados del Gran Santo Domingo muestran anuncios comerciales que tapan buena parte de sus unidades. Esto se ve en los corredores de Winston Churchill, José Núñez de Cáceres y Charles de Gaulle. El de la avenida Independencia, en cambio, no presenta este tipo de recubrimiento.
El argumento de los operadores
Luis Rosado, gerente del corredor José Núñez de Cáceres, defiende la práctica. Según él, los anuncios están impresos en un material conocido como one-way vision, que permite ver desde dentro hacia afuera mientras impide que alguien en la calle distinga qué hay en el interior. Rosado sostiene que eso también aporta a la seguridad de quienes viajan, porque evita que se pueda observar a los pasajeros desde la vía pública. Además, asegura que la colocación cuenta con autorización del Intrant.
Lo que dicen los pasajeros
Las opiniones están divididas. Vitalina Germosén señala que, cuando llueve o está oscuro, los letreros reducen la visibilidad, y añade que a veces no sabe si la guagua que llega es la que espera por tanto texto y colores encima. Alfredo Medina, en cambio, no ve problema: dice que ya no se ve tan claro como antes, pero se ve, y eso es lo que importa. Otros usuarios prefirieron no opinar.
Qué dice la ley
La Ley 63-17 de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial permite que los vehículos exhiban publicidad, siempre que el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) la autorice. Su artículo 158 también sanciona colocar propaganda en las vías públicas sin permiso. Sin embargo, que la ley contemple los anuncios no significa que cualquier cobertura, incluido el forro casi total de un autobús, esté permitida de forma automática. Para saber si los vehículos cumplen, hace falta revisar qué autorizaciones se otorgaron y bajo qué condiciones técnicas.
Los colores que identifican cada ruta
Cada corredor tiene su identidad: el de José Núñez de Cáceres es verde y blanco; el de la avenida Independencia, rojo y blanco; el de Winston Churchill, azul y blanco; y el de Charles de Gaulle, amarillo y blanco. Cuando la publicidad cubre gran parte de la carrocería, esos colores quedan reducidos a espacios pequeños, sobre todo en la parte delantera. En algunas unidades, lo que el usuario ve en la parada es la marca del anunciante y no el color del servicio.
Preguntas pendientes
El punto central es saber si los autobuses con cobertura casi total tienen permisos específicos para esa modalidad y si cumplen las condiciones que fije el Intrant. También queda por definir hasta dónde se puede colocar publicidad sobre las ventanas, qué áreas deben quedar libres para identificar el corredor y si existen reglas para conservar los colores institucionales. Mientras no se conozcan esas autorizaciones y especificaciones, la legalidad de cada forro tendrá que evaluarse caso por caso.



