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Los 5 mejores finales de películas contemporáneas

Hay películas que se olvidan al salir de la sala y otras que se quedan dando vueltas en la cabeza durante años. Casi siempre, lo que decide cuál es la última escena. Un buen desenlace no tiene que cerrar todas las tramas; a veces basta con una imagen, un silencio o una pregunta que el espectador se lleva a casa.

Según indica Aglaia Berlutti en Hipertextual, las razones por las que un final se vuelve memorable casi nunca coinciden entre sí, y por eso no existe una fórmula única. Aun así, el cine de las últimas décadas ha dejado cierres que cambian la forma de ver todo lo que vino antes. Estos son cinco de los más comentados.

Interestelar (2014)

Después de un viaje que lo lleva más allá de cualquier mapa conocido, Cooper vuelve a encontrarse con su hija Murph, aunque el tiempo ya ha hecho lo suyo. Ella es una anciana que está a punto de morir, rodeada de su familia, mientras su padre apenas ha envejecido. Lo que pudo ser un reencuentro largo se convierte en una despedida breve.

Murph le pide que se marche, con la lucidez de quien entiende que ningún padre debería presenciar la muerte de sus hijos. La última decisión de Cooper apunta a otro lugar, y el mensaje final es que el amor es lo único capaz de cruzar el espacio y el tiempo.

Incendios (2010)

Es menos famosa que otras películas de Denis Villeneuve, pero su desenlace es de los más duros del cine reciente. Dos hermanos viajan a Oriente Medio para cumplir la última voluntad de su madre: entregar dos cartas, una a un padre que creían muerto y otra a un hermano del que nunca supieron nada.

La revelación final une la guerra civil con un secreto familiar que nadie quería ver. El cierre no ofrece consuelo fácil, pero sugiere que el perdón absoluto es lo único que puede responder a una violencia tan destructiva.

La La Land (2016)

Mia y Sebastián se reencuentran años después de separarse, en el club donde él toca el piano. Mientras suena su tema de amor, la película imagina una versión alternativa en la que ambos renunciaron a sus carreras para quedarse juntos. Es un epílogo lleno de color y de coreografía, pero también de nostalgia.

Cuando la música termina, la realidad vuelve. Los dos alcanzaron sus metas, aunque por caminos separados. Un intercambio de miradas basta para aceptar el precio de esas decisiones, y eso convierte el musical en una historia de amor trágica.

Parásitos (2019)

Bong Joon-ho construye una historia sobre desigualdad y pobreza que termina en tragedia, y su final es quizás el más cruel de la lista. El hijo menor de la familia pobre descubre, en código morse, que su padre sigue vivo, escondido en el búnker de la mansión que ellos mismos han invadido.

Antes de eso, la película nos regala una fantasía luminosa: Ki-woo escribe una carta prometiendo comprar la casa y liberar a su padre. Pero el cierre devuelve al protagonista a su semisótano húmedo. Su plan de ascenso social resulta ser solo un sueño, y la brecha de clases permanece exactamente igual.

El origen (2010)

El final de la película de Christopher Nolan se ha convertido en uno de los debates más populares de la cultura pop. Todo gira alrededor de un objeto: el tótem de Cobb. Tras una larga misión de espionaje en los sueños, el protagonista vuelve a casa y se reúne con sus hijos.

Antes de abrazarlos, hace girar su peonza sobre la mesa para comprobar si sigue soñando. La cámara se acerca mientras el objeto gira sin parar, pero justo antes del corte a negro aparece una vibración casi imperceptible. Nolan no busca que el espectador resuelva el acertijo; lo que hace es cambiar el centro emocional de la escena. A Cobb ya no le importa la respuesta, solo estar con su familia, y la duda se queda con quien mira.

Amaury Mo

Amaury Mo

Amaury Moreno (Amaury Mo) Comunicador digital, director creativo de Ensegundos.do desde 2007.