El cabecilla de la organización armada haitiana 400 Mawozo, Wilson Joseph, afirmó haber remitido una carta formal al secretario general de la Organización de las Naciones Unidas con la solicitud de desplegar una comisión de paz que facilite una mesa de diálogo en Haití, al tiempo que se desvinculó de la retención de cuatro militares salvadoreños reportados como desaparecidos.
Durante una entrevista concedida en vivo al periodista Roberto Cavada para el espacio Esto No Tiene Nombre, transmitida con auxilio de un intérprete, Joseph sostuvo que la crisis de violencia institucional que afecta a Haití no obedece únicamente al accionar de las agrupaciones armadas. El dirigente acusó de manera directa a diversos sectores políticos tradicionales de haber dotado de armamento a jóvenes en barrios vulnerables durante contiendas electorales para sabotear a rivales y conseguir réditos de poder, desentendiéndose posteriormente de las consecuencias sociales generadas.
Al abordar la llegada del contingente militar enviado por el mandatario salvadoreño Nayib Bukele, el cabecilla armado indicó que no guarda animosidad alguna hacia El Salvador ni contra sus soldados. Señaló que la salida al conflicto debe gestionarse entre los propios actores haitianos y mediante acuerdos políticos sinceros, argumentando que la intervención militar foránea no resolverá la raíz de la crisis.
En torno al caso de los cuatro uniformados salvadoreños desaparecidos en suelo haitiano, Joseph rechazó de forma categórica que se encuentren en poder de 400 Mawozo. Aseguró que los militares permanecen retenidos por otra facción armada que opera en sectores aledaños de la comuna de Croix des Bouquets. Aseveró además que, si dichos uniformados hubiesen estado bajo su control directo, habría procurado preservarlos con vida para utilizarlos como elemento de interlocución y negociación política.
Respecto a la República Dominicana, el cabecilla manifestó que su organización no sostiene altercados con el pueblo dominicano ni con sus autoridades, aun cuando ese país ha brindado facilidades logísticas para el tránsito de tropas y pertrechos de las misiones internacionales de seguridad. Afirmó que respeta la soberanía de los territorios vecinos en la medida en que no existan incursiones armadas directas hacia sus posiciones.
Asimismo, Joseph cuestionó la conducción de las recientes operaciones militares en la zona metropolitana de Puerto Príncipe, denunciando que las intervenciones armadas en sectores densamente poblados como Santo han cobrado la vida de víctimas inocentes ajenas al conflicto, entre ellas niños, adultos mayores y mujeres en estado de gestación. Por tal motivo, demandó que los organismos internacionales empleen métodos de identificación certeros para no castigar a la población civil.
El cabecilla concluyó reiterando su disposición a deponer las armas si se concreta una delegación auspiciada por Naciones Unidas que siente a las partes a discutir reformas institucionales de fondo. Las declaraciones emitidas corresponden a la versión ofrecida por el propio entrevistado, sin que sus afirmaciones sobre el paradero de los soldados salvadoreños o la recepción formal de la supuesta carta por parte de la ONU cuenten hasta el momento con confirmación independiente.



