El rendimiento de las Águilas Cibaeñas en la temporada otoño-invernal 2026-2027 no solo se siente en el terreno de juego. También impacta el comercio que funciona alrededor del estadio Quisqueya Juan Marichal, donde los vendedores de gorras, camisetas, comida y bebidas esperan que el equipo recupere su nivel.
De acuerdo a Bienvenido Carmona en El Día, las Águilas llegaban a cuatro victorias y 10 derrotas tras la jornada del día anterior, un arranque que tiene preocupados a los comerciantes. Uno de ellos, con 47 años trabajando en la zona, sostiene que el conjunto cibaeño es uno de los principales impulsores de sus ventas, porque su afición compra mucho. Según explicó, los seguidores de las Águilas y de los Tigres del Licey son de los clientes más constantes, así que una mejoría del equipo ayudaría a reactivar el movimiento en las próximas semanas.
Otra vendedora, con 27 años en el entorno del estadio, coincide en que los juegos entre Licey y Águilas son los que más dinamizan el comercio. Señala que los aficionados aguiluchos suelen llegar en grupos familiares y comprar varios artículos, pero que ahora se muestran más reservados por el mal momento del equipo.
El impacto llega también a los colmados
Los establecimientos de alimentos y bebidas también sienten el efecto. Johan Soto, del colmado Primera Base, estima que el torneo puede elevar las ventas entre un 40 y un 60 por ciento entre octubre y febrero. Según él, el flujo de clientes depende de quiénes jueguen cada día: cuando se enfrentan Licey y Águilas, la gente empieza a llegar desde el mediodía para compartir y comprar antes del partido.



