La niñera dominicana Yoselyn Ortega fue condenada este lunes a cadena perpetua sin derecho a libertad condicional por el asesinato de los dos niños que estaban a su cargo, Lucía y Leo Krim. Los hermanos, de seis y dos años, fueron apuñalados hasta la muerte en el apartamento de la familia Krim en el Upper West Side el 25 de octubre de 2012.

Hace poco menos de un me,s y después de un día y medio de deliberación, el jurado declaró a Ortega culpable en la Corte Criminal de Manhattan. La ‘babysitter’ fue encontrada culpable con cuatro cargos criminales, dos de homicidios en primer grado y dos de homicidios en segundo grado.

Indica El Diario NY que Ortega mató a los niños propinándole 30 puñaladas a Lucía y cinco a Leo, lo cual provocó la muerte inmediata de los niños. Justo después, Ortega intentó suicidarse rajándose el cuello. Fue en ese momento cuando Marina Krim, la madre de los niños, llegó a su casa junto a Nessie, la mediana de sus tres hijos. Cuando abrió la puerta del baño, presenció en primera persona la horrible escena del crimen: los cuerpos sin vida de sus hijos Lucía y Leo, con los ojos abiertos y mirándose el uno al otro mientras se desangraban en la bañera.

La abogada de Ortega, Valerie Van Leer-Greenberg, intentó alegar hasta el final del juicio que la niñera padecía una enfermedad mental y que en el momento del asesinato “sufría una psicosis severa” y era víctima de un “trastorno disociativo”. Además, el lunes, durante la presentación de argumentos finales, aseguró que Ortega “amaba a la familia Krim”, para quienes llevaba trabajando dos años.

Entre tanto, el asistente del fiscal del distrito, Stuart Silberg, mantuvo en todo momento que Ortega cometió el asesinato intencionadamente y que la niñera conocía las consecuencias de sus actos. “Cada puñalada, cada cuchillada, tenía un propósito: acabar con la vida de esos niños”, declaró Silberg.