Santo Domingo,RD- El auge que ha tenido la delincuencia en los últimos meses obligó que el presidente de la República a que nuevamente recurra al patrullaje mixto como forma de contrarrestar los hechos delictivos.

Con la medida, ya son 11 las ocasiones en que policías y militares salen a las calles juntos en seis años para enfrentar este mal que cada cierto tiempo se recrudece.



En un recorrido realizado por varias de las principales avenidas de la ciudad capital, el equipo de prensa de CDN pudo observar que ciertamente los agentes de los cuerpos armados fueron lanzados a las calles para tratar de disminuir la delincuencia.



Pero la implementación del patrullaje mixto como recurso para enfrentar este flagelo, ya no es tan aplaudido por los ciudadanos consultados por ese canal, quienes aseguran que esa no es la solución para contrarrestar los hechos delictivos, porque solo será ejecutada momentáneamente.



Mientras que el general retirado Juan Tomas Tavera calificó esta medida como una acción desesperada y que por ende no será efectiva.

Entérate más:  Ministerio de Trabajo invita jornada de empleos en el Distrito Nacional

El robo a dos entidades bancarias en menos de un mes, el asesinato de una mujer que laboraba en una joyería para asaltarla y el enfrentamiento entre policías y presuntos delincuentes que terminó con la vida de un oficial, son algunos de los hechos que han activado la alarma de las autoridades.

Pero esta no sería la primera vez que se utilice el patrullaje mixto, ya que, 20 de septiembre de 2004, 5 mil soldados y agentes policiales fueron integrados a la labor de patrullaje.

El 26 de julio de 2006 tres mil efectivos militares iniciaron un patrullaje con un Plan de Acción Inmediata a Corto Plazo que se proponía controlar la delincuencia, las armas ilegales, el tráfico y consumo de drogas y la venta de bebidas alcohólicas en horas de la madrugada.

El 26 de julio de 2006 tres mil efectivos militares iniciaron un patrullaje con un Plan de Acción Inmediata a Corto Plazo que se proponía controlar la delincuencia, las armas ilegales, el tráfico y consumo de drogas y la venta de bebidas alcohólicas en horas de la madrugada.

Entérate más:  Participación Ciudadana reconocerá al magistrado José Alejandro Vargas

Lo mismo sucedió el 27 de agosto de 2007 cuando las Fuerzas Armadas, mediante el programa Ciudad Tranquila lanzaron unos 3 mil 500 hombres salieron a patrullar las calles conjuntamente con la Policía Nacional.

El 20 de diciembre de 2009 cientos de militares se desplegaron por todo el territorio nacional con el objetivo de garantizar la paz y tranquilidad en todos los hogares dominicanos por motivo de las navidades.

En 15 de diciembre de 2010, un año después el ministro de las Fuerzas Armadas y el jefe de la Policía enviaron 4 mil policías a las calles a patrullar, también por motivo de las navidades

Esta misma medida fue implementada el 3 de junio de 2013 cuando el patrullaje mixto por las calles del gran Santo Domingo fue incrementado como forma de encarar la ola de delincuencia que comenzó a tocar sectores de primer nivel y a figuras prominentes de los medios de comunicación.

El 11 de febrero de 2014 el Comando Conjunto Unificado del ministerio de Defensa y la Policía Nacional reforzaron el patrullaje en puntos neurálgicos del país con la finalidad de garantizar seguridad a la ciudadanía.

Entérate más:  Inician difusión de cápsulas informativas sobre comparación de precios de artículos

Una acción similar fue ejecutada por el presidente Medina, cuando dispuso 4 de agosto de 2015, un aumento del patrullaje mixto, de mil 800 policías y 2 mil 350 militares, en todas las calles del país.

El 11 de junio de 2016 también se dispuso el reforzamiento del patrullaje mixto.

Mientras que el 29 de marzo de 2017 el primer mandatario de la nación dispuso que 7 mil soldados y policías salieran a las calles para enfrentar la delincuencia.

Previo al patrullaje mixto lanzado este miércoles, el 22 de abril de 2017 había sido la última vez que los militares fueron lanzados a las calles a cuidar a la ciudadanía.

Por Miguel de la Rosa|CDN