SANTO DOMINGO.-Roberto Ángel Salcedo es el rostro más conocido que tiene la televisión dominicana. Es uno de los emprendedores más palpables de que que la disciplina y el trabajo hacen al hombre gigante.

Hijo del político y presentador de televisión Roberto Salcedo, padre de tres niñas, dueño de 15 títulos de películas dominicanas y varias obras de teatro, hoy, al que también bautizaron como el “primer niño de la ciudad”, habla con firmeza y pide a los jóvenes no desesperarse e ir tras sus sueños de manera pausada y por la vía segura.

Discreto, tímido y un poco reservado, el productor y conductor del programa de televisión Más Roberto se sienta en un diálogo franco en Coloquios de EL DÍA para pasar un balance a su niñez, su adolescencia, su vida de empresario, padre, hijo y joven preocupado por las cosas que suceden en el país.

Desde muy niño se inició en la televisión dominicana guiado por su padre, tiene toda una vida recorrida en este medio, y en este momento siente que llegó la hora de entrar al barco que lleva a bordo muchos jóvenes del país que quieren navegar en el mar de la política.

“Real y efectivamente tengo esas intenciones, no tengo una camisa de fuerza de que tiene que ser hoy o mañana que aspire a algún cargo, pero sí.

Gracias a Dios tengo la bendición de ser hijo de República Dominicana, la gente me ha visto nacer, crecer y desarrollarme, también tengo la dicha que la gente me ha recibido en sus hogares toda mi vida, lo que me da mucha alegría de saber que me conocen bien”l, manifestó.

Nueva generación

Robertico, quien es además director y actor cinematográfico, también habló de que hoy existe una nueva generación que se levanta en todos los sentidos y que hay un fenómeno de relevo que se viene dando en el deporte y las artes; también en la política se está dando eso, “lo que provoca que cada día un grupo de jóvenes de nuestra generación tenga un compromiso con la sociedad.

Ocupar puestos estratégicos es algo que la era ya está demandando, tanto así que el próximo año se han de abrir más de cuatro mil cargos electivos y ningún partido podrá cubrir esa demanda, por lo que la juventud debe estar presente y preparada“, agrego”.

Dejó claro que se está preparando políticamente para que cuando llegue la hora de formalizar sus aspiraciones ya esté formalmente listo para asumir. Su preocupación por la sociedad y la juventud son algo evidente.

Sus ideales están claro de que República Dominicana tiene que lograr políticas que protejan a los necesitados.

Transformación
Se siente tranquilo, porque dice que en los recorridos que está haciendo junto a un equipo que lo acompaña la gente se le acerca con mucho cariño y muchos llegan a decirle “yo te cargué cuando pequeño”.

Lo de ser político, él lo llama como una transformación natural, en la que ha ido lentamente trabajando cada cosa.

Considera que él es un reflejo de lo que muchos jóvenes quieren ser, por lo que se presenta tal y como es, un joven de 38 años disciplinado y muy trabajador.

“Me estoy preparando políticamente para cuando llegue la oportunidad, cuando eso se presente estaríamos presto para hacerlo, no es desesperado a que se dé, hay un fenómeno de relevo que se viene dando.

Sus ideales son claros y lo que busca es comprometerse a formar una sociedad en la que los valores familiares sean la bandera de la juventud.

Trayecto

Robertico se distingue por el trabajo

— Matrimonio

Está casado con Johanna Peña Dumé.

—Padre de familia

Tiene tres niñas llamadas Sofía, Miranda y Ximena Salcedo Peña.

— Progenitores

Es hijo de los señores Roberto Salcedo y Angélica Sanz.

— En la pantalla

Desde muy niño se inició en la televisión.

El político

Preocupación por la sociedad

¿Te estás preparando políticamente ?

Sí, evidentemente hay una preparación de manera constante y diaria, para que cuando el escenario se presente yo esté presto para hacerlo. No estoy obstinado ni desesperado, pero sí estoy en el proceso.
¿Qué te preocupa de la sociedad actual?

Los niveles de violencia, y se muestra cuando la sociedad es intolerante ante las cosas. Hace falta una cultura de paz y de respeto. Si trabajamos esas cosas podríamos bajar los focos de violencia. Hay que actuar con respeto y prudencia.

¿Cómo se logra esa cultura de paz?

Desde el hogar se tienen que crear las bases para que la generación que venga llegue con un compromiso serio y real de transformación. Y tener en cuenta que todos somos un reflejo de lo que se ve en la casa, de lo que se recibe como educación.
¿Qué mensaje le envías a esos jóvenes que buscar una oportunidad?

Nunca aparecen todas las oportunidades que uno quisiera, ahora mismo hay muchachos que encuentran riquezas en un camino corto con la música urbana, pero quiero que sepan que la desesperación es parte del fracaso, hacer lo malhecho nunca va a conducir a un resultado bueno.

Apegarse a los principios, al respeto. No se puede ir por el camino de la desesperación.