Al rededor de las estructuras giran mitos que relacionan al diablo con su construcción y la búsqueda de almas humanas. Asombrosas estructuras y enigmáticas historias son los atractivos principales de cinco puentes de España. Las infraestructuras se conocen como los “Puentes del Diablo”, esto gracias a las narrativas que se conocen de ellos.

Según las narrativas que por años se han transmitido de generación en generación los puentes fueron construidos por el Diablo, con su ayuda y en contra de sus deseos.

4Puente del Diablo, Martorell

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Situada entre las localidades catalanas de Castellbisbal y Martorell, sobre el río Llobregat. La estructura forma parte de la Vía Augusta, fue construida alrededor del año X a.C. Hasta la fecha aún se conservan los estribos del puente que fueron hechos con grandes sillares. También se visualizan las inscripciones de las legiones que trabajaron en él. Este puente fue destruido por el río y luego reconstruido como puente gótico con un solo arco y restaurado en 1768 por el ingeniero Juan Martín Cermeño. También el arco central fue destruido durante la Guerra Civil y reconstruido en 1963, manteniendo la estructura gótica.  La leyenda de este puente inicia con la historia de una anciana que día tras día iba a buscar agua a la fuente que había en la otra orilla y para llegar debía de saltar de piedra en piedra, mojarse los pies y esto le causaba enfermedades.

Una mañana, cuando estaba junto a la orilla, a punto de pasar el río, se le apareció el diablo y empezó a negociar con ella:
– ¿Qué hace usted pasando el río de esta manera? ¡Con mi gran poder, haré que no tenga que cruzarlo nunca más!
– ¿Cómo? – preguntó la anciana sorprendida.
– Dame una noche y te construiré el puente más bonito que jamás hayas visto.
– ¿Seguro? – preguntó ella.
–¿Acaso dudas de mi palabra? –respondió el Diablo– Y no os va a costar ni un real. Me conformo con quedarme con el alma del primero que cruce el puente.

Entonces la anciana cansada de su sacrificio para cruzar el río, aceptó el trato. El diablo estuvo trabajando toda la noche y cuando los primeros rayos del sol salían el puente ya estaba terminado. El diablo se escondió tras el arco del puente, en la otra orilla, esperó a que llagara la anciana para que cruzara sobre el puente en busca del agua para así quedarse con su alma. Sin embargo, la astucia de la anciana desmoronó sus planes porque cuando ella llegó sacó un cesto que llevaba colgando del brazo y de ahí salió un gato negro. El gato asustado empezó a correr puente arriba. Desde ese día, según la tradición popular, todo el mundo puede cruzar el puente sin miedo, mientras el diablo se esconde y mira a las personas sin poder hacer nada, junto al alma del gato negro.