El jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Mike Pompeo, habló con el presidente de República Dominicana, Danilo Medina, sobre la importancia de preservar las instituciones democráticas con miras a los comicios de 2020 en el país, informó el jueves el gobierno estadounidense.

“Los dos discutieron sobre la importancia de que todos los actores políticos en la República Dominicana preserven las instituciones democráticas y la adhesión al Estado de derecho y la Constitución, particularmente en el período previo a las elecciones de 2020 en la República Dominicana”, dijo la portavoz del el Departamento de Estado, Morgan Ortagus.

Pompeo y Medina conversaron sobre este tema durante una llamada telefónica el miércoles, en medio de consideraciones en República Dominicana sobre una eventual reforma constitucional para permitir un tercer mandato de Medina.

Medina, del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), de orientación izquierdista, fue elegido en 2012 y reelegido en 2016 hasta 2020 para un último mandato, según la Carta Magna vigente.

El mandatario inauguró en noviembre la embajada dominicana en China tras haber roto los vínculos diplomáticos con Taiwán, una decisión que se enmarca en la ofensiva de Pekín en la región y que Washington observa con preocupación.

China considera a Taiwán como parte de su territorio. La isla es dirigida por un régimen rival que se refugió allí tras la toma del poder por los comunistas en el continente en 1949, luego de la guerra civil china.

Panamá y El Salvador también rompieron sus relaciones diplomáticas con Taiwán, para desagrado de Estados Unidos, que mantiene un claro apoyo a Taipéi pese a reconocer al gobierno de Pekín como único representante de China.

Estados Unidos, principal socio comercial de República Dominicana, elevó en abril su nivel de alerta de viaje al país caribeño, recomendando a sus ciudadanos tener “mayor cautela” ante la ocurrencia de delitos violentos, como robos a mano armada, homicidios y agresiones sexuales.

Según datos del Departamento de Estado, desde junio de 2018, al menos 10 estadounidenses murieron por aparentes problemas de salud durante sus vacaciones en República Dominicana.