El pintor dominicano Maxhularis, quien ha estado auto exiliado del mercado del arte durante los últimos cinco años regresa con su más reciente y poderosa propuesta visual, la cual tiene como propósito capturar el corazón y el espíritu del Mar Caribe.

Maxhularis comenzó su carrera artística a finales del año 2001, pero no fue sino hasta una década después que el pintor logró alcanzar el reconocimiento nacional.

Su carrera tomó vuelo a principios del 2012 cuando expuso su primera Individual titulada: Revivalismo, la cual estuvo compuesta por 21 obras realistas realizadas entre el año (2009-2011), esta contenía extraordinarios paisajes campestres, retratos de personajes de los pueblos y también de parte fronteriza de la isla.

A finales de ese mismo año, Maxhularis se consolidó como uno de los artistas contemporáneos más grandes y talentosos del país, con su segunda individual; Sensualidad Solar, con la que obtuvo críticas impresionantes y el aclamo del público en general, tanto de los medios de comunicación y de la crítica especializada en el arte, como de la sociedad en general.

Su estrella continuó en ascenso en el año 2013 cuando abrió su propia galería en la prestigiosa Plaza Spring Center de Arrollo Hondo, en Santo Domingo, con su tercera individual: Sueños de la Infancia, inspirada en los dibujos animados de los años 70´s y 80´s, generando el interés de importantes coleccionistas nacionales, e internacionales.

En ese año, además abrió de forma exitosa su segunda galería de arte en la Plaza la Confluencia de Jarabacoa, también fue invitado a realizar una exposición en individual en el exclusivo Centro Comercial Blue Mall de Santo Domingo.

Sin embargo, todo este éxito generó una gran controversia entre algunos miembros del gremio de pintores y relacionados al mercado del arte nacional, quienes resintieron el éxito descomunal que había obtenido Maxhularis, como un artista independiente y completamente autodidacta.

El descontento de muchos pintores y relacionados al círculo de relacionados al mercado del arte, frustrados por el talento y el éxito de Maxhularis, hizo que muchos se dedicaran a esparcir rumores infundados sobre la personalidad del artista y utilizaran la excusa de que Maxhularis no cumplía con el requisito de tener 5 años en el mercado del arte nacional, para poder cotizarse y obtener el pleno reconocimiento cultural y social.

Entonces, ocurrió lo inaudito! En el despegue total de su carrera y con el interés de los coleccionistas a nivel internacional, e internacional, Maxhularis cierra sus dos exitosas galerías, cierra su página web, cancela sus entrevistas, elimina sus números telefónicos y celulares de contacto y se aleja de sus coleccionistas, de las revistas, del éxito, de la fama y aísla en lugares remotos del país durante seis años ininterrumpidos.

Encerrándose en su estudio por meses consecutivos y saliendo en soledad a recorrer las costas y las playas que rodean nuestra isla y dedicándose en cuerpo y alma a capturar el corazón y el espíritu de nuestro Mar Caribe como ningún pintor lo ha hecho jamas.

Con su auto exilio del mercado del arte Maxhularis demostró que su interés está por encima del interés personal y de la fama. Él es un pintor con la misión memorable de crear obras de calidad internacional y excelencia para así representar a la República Dominicana en el más alto nivel en los espacios culturales más importantes del mundo.

Y esta colección; El Corazón del Mar Caribe marca el gran y esperado regreso de este grandioso pintor dominicano, al escenario artístico nacional, con una colección de marinas únicas que en los próximos meses él mismo presentará al público nacional.

Siendo esta nueva colección una manifestación visual de la disciplina, de la paciencia, la perseverancia y la genialidad de un artista estelar, cuyo talento, creatividad, calidad y visión están muy por encima de las mezquindades y envidias que se generan en un mercado plagado de arte promedio.