Hungría prohibió este martes la inscripción de cambio de sexo en el registro civil y el reconocimiento jurídico de género de las personas transgénero, pese a las protestas internacionales.

La reforma legislativa del artículo 33 que define el género como “el sexo biológico basado en el nacimiento y el genoma”, fue aprobada por 134 votos a favor, 56 en contra y 4 abstenciones, por el Parlamento, en el que el gobierno del primer ministro soberanista Viktor Orban goza de una mayoría de dos tercios.

El nuevo artículo impide modificar el sexo de las personas en el registro nacional y en los documentos de identidad, por lo que las personas transgénero no podrán cambiar de nombre ni obtener documentos según su identidad de género.

Hasta ahora, estas personas podían solicitar un cambio de sexo en el registro civil en este país miembro de la Unión Europea desde 2004.

“Es triste y escandaloso que el Parlamento haya decidido adoptar esta ley odiosa en desprecio de las preocupaciones manifestadas por decenas de organizaciones de la sociedad civil y organismos internacionales”, dijo a la AFP Tamas Dombos, miembro del consejo de administración de la Alianza Húngara LGBT.

La ONG Amnistía Internacional estima que las disposiciones van “contra las obligaciones internacionales y nacionales de Hungría sobre varios derechos humanos”.

Tras limitar la independencia de la justicia y la prensa después de su regreso al poder en 2010, Viktor Orban lanzó después de su reelección en 2018 un proyecto de “nueva era” cultural para promover los valores cristianos y tradicionales.